El sismo de magnitud 7,7 dejó al menos 27 heridos y daños en viviendas, escuelas y rutas. El Gobierno activó fondos para asistir a las familias afectadas y acelerar la recuperación de la infraestructura.
El Gobierno de Panamá declaró el estado de emergencia nacional y habilitó hasta US$ 100 millones para atender las consecuencias del terremoto que sacudió al país el viernes. La medida busca acelerar la asistencia a las familias damnificadas y financiar las reparaciones de las estructuras afectadas.
El movimiento telúrico, de magnitud 7,7 según el Servicio Geológico de Estados Unidos, provocó daños en distintas regiones. Hasta el momento, las autoridades informaron que hay al menos 27 personas heridas y no se registraron víctimas fatales.
La decisión se tomó durante una reunión extraordinaria del Consejo de Gabinete, encabezada por el presidente José Raúl Mulino. Los recursos estarán destinados a la ayuda humanitaria, la recuperación de las comunidades y las obras urgentes para restablecer los servicios y la conectividad.
Más de 400 viviendas afectadas
Los primeros relevamientos oficiales identificaron daños en 426 viviendas, 419 centros educativos y 21 instalaciones de salud. Las afectaciones van desde deterioros parciales hasta daños estructurales graves, por lo que continúan las inspecciones para determinar qué edificios pueden volver a utilizarse de manera segura.
Las provincias de Herrera, Los Santos y Veraguas concentran parte de los trabajos de asistencia. También se registraron problemas en carreteras y puentes, que dificultan el acceso a algunas localidades. Los equipos de Obras Públicas trabajan para recuperar las vías y facilitar el traslado de ayuda.
En el ámbito educativo, las clases permanecen suspendidas mientras las autoridades evalúan las condiciones de los establecimientos. La decisión sobre cuándo y dónde se reanudarán las actividades se anunciará luego de las inspecciones técnicas.
Las réplicas mantienen la preocupación
Tras el terremoto principal se registraron más de 100 réplicas, algunas de magnitud superior a 5. Los movimientos generaron temor entre la población y obligaron a evacuar edificios en distintas zonas del país.
El sismo también se sintió en la capital panameña, aunque las zonas más afectadas se encuentran en el interior. El aeropuerto internacional de Tocumen suspendió temporalmente sus operaciones, mientras que el Canal de Panamá continuó funcionando.
El ministro de Economía y Finanzas, Felipe Chapman, aseguró que el país cuenta con recursos para afrontar las necesidades más urgentes. El funcionario sostuvo que la emergencia permitirá concentrar los esfuerzos en la recuperación sin paralizar la actividad económica nacional.
