En el marco de las Asambleas Anuales del Fondo Monetario y el Banco Mundial, el ministro Luis Caputo se reúne con Kristalina Georgieva para destrabar la tercera revisión del acuerdo y asegurar el alivio de las reservas.
El punto neurálgico del viaje del ministro de Economía, Luis Caputo, a las Reuniones Anuales del FMI y del Banco Mundial en Bangkok reside en la solicitud de un waiver o dispensa fiscal por haber incumplido la meta de superávit primario del primer semestre de 2026. A pesar de haber acumulado $6,29 billones entre enero y junio, el resultado se ubicó $573.974 millones por debajo del objetivo flexibilizado de $6,86 billones, situación que frena el cierre técnico de la tercera revisión del programa. Un aval del Directorio Ejecutivo del organismo a este desvío habilitaría el giro pendiente de USD 869 millones, una suma clave para compensar los recientes vencimientos por USD 795 millones ya afrontados y fortalecer las reservas internacionales ante los próximos compromisos de fin de año.
A diferencia del parámetro fiscal, el frente externo mostró un cumplimiento holgado gracias al reajuste previo de los objetivos de acumulación de activos. La meta de reservas netas fijada para la mitad del año cerró dentro de los márgenes permitidos, registrando una variación acumulada de -USD 3.111 millones desde fines de 2024 frente al límite tolerable de -USD 8.600 millones, lo que contrapone el frente monetario al estancamiento de la pauta fiscal en la mesa de negociación. La delegación oficial, integrada también por el secretario de Política Económica, José Luis Daza, el presidente del Banco Central, Santiago Bausili, y su vicepresidente, Vladimir Werning, busca respaldarse en este avance para destrabar el aval definitivo del organismo.
La estadía en Tailandia incluye además una serie de encuentros clave con los liderazgos del financiamiento multilateral en un contexto de acceso limitado al crédito internacional por el riesgo país. Caputo mantendrá reuniones bilaterales con el titular del Grupo Banco Mundial, Ajay Banga, y el presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Ilan Goldfajn, instituciones que en el transcurso del año otorgaron garantías por USD 2.000 millones y USD 1.200 millones respectivamente para respaldar operaciones de deuda con la banca privada. Paralelamente, el titular del Palacio de Hacienda participará de los encuentros ministeriales del G20, expondrá en un panel sobre reformas estructurales en América Latina y asistirá a las sesiones del Comité Monetario y Financiero Internacional.
El inicio de la agenda oficial coincidirá con la difusión global del informe de Perspectivas Económicas Mundiales (World Economic Outlook) del Fondo Monetario Internacional, un documento que actualizará las proyecciones de crecimiento para la Argentina e introducirá el marco de discusión macroeconómica. Este nuevo diagnóstico se suma a la reciente revisión del Banco Mundial, que ajustó a la baja la estimación de expansión del PBI argentino para 2026 al 2,1%, situando las deliberaciones entre el equipo económico y las autoridades multilaterales en un escenario de cautela respecto de la velocidad de la recuperación y la distribución del crecimiento.
