La Corte Suprema de Justicia de la Nación confirmó este martes la condena a cuatro años de prisión contra el exministro de Planificación Federal, Julio De Vido, por su responsabilidad en la tragedia ferroviaria de Once, ocurrida el 22 de febrero de 2012 y que dejó un saldo de 51 muertos y más de 700 heridos. Tras la decisión del máximo tribunal, el Tribunal Oral Federal N° 4 ordenó su inmediata detención.
De Vido deberá presentarse el jueves a las 10 de la mañana en los tribunales de Comodoro Py para hacer efectiva la medida. Su defensa, no obstante, podría solicitar prisión domiciliaria debido a que el exfuncionario supera los 75 años de edad.
El fallo de la Corte —firmado por los jueces Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti— declaró inadmisibles los recursos presentados tanto por la defensa del exministro como por el Ministerio Público Fiscal, aplicando el artículo 280 del Código Procesal Civil y Comercial. De esta manera, quedó firme la pena de prisión efectiva y la inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos.

La resolución cierra un extenso proceso judicial que comenzó en 2015 y en el cual ya habían sido condenados el maquinista Marcos Córdoba, los exsecretarios de Transporte Ricardo Jaime y Juan Pablo Schiavi, y los exdirectivos de la concesionaria Trenes de Buenos Aires (TBA). La Justicia determinó que el accidente se produjo por el mal estado de los trenes y la falta de mantenimiento, pese a los millonarios subsidios estatales que debía controlar el Ministerio de Planificación.

En 2018, el Tribunal Oral Federal N° 4 había condenado a De Vido a cinco años y ocho meses de prisión por “administración fraudulenta en perjuicio de la administración pública”, al considerar que el funcionario no cumplió con su deber de fiscalizar el destino de los fondos públicos. Fue absuelto del delito de estrago culposo, vinculado directamente con las muertes, pero la sentencia subrayó su responsabilidad política y administrativa en el desvío y mal uso de los recursos asignados al sistema ferroviario.
La pena fue luego reducida a cuatro años tras una revisión de la Cámara Federal de Casación Penal, en cumplimiento de una orden previa de la Corte que había señalado inconsistencias en el monto original de la condena. Con la confirmación de este martes, el máximo tribunal rechazó los últimos intentos de la defensa para declarar prescripta la causa y dejó firme la sanción penal.
El fallo consolida la responsabilidad judicial de uno de los funcionarios más poderosos del kirchnerismo, al frente de un ministerio clave durante más de una década. La condena a De Vido se inscribe en una serie de causas por corrupción y malversación de fondos públicos que atravesaron su gestión, y refuerza el principio de que la falta de control sobre los recursos del Estado también constituye un delito.

Tras más de diez años de litigio, la tragedia de Once sigue siendo un símbolo del costo humano de la desidia estatal. Con esta decisión, la Corte Suprema ratificó que la inacción y el incumplimiento de deberes de los funcionarios tienen consecuencias penales, marcando un precedente en materia de responsabilidad pública.

