Este miércoles, el kirchnerismo logró reunir quórum en la Cámara de Diputados para avanzar con una serie de proyectos que implican un aumento significativo del gasto público. Lo hizo con el respaldo de legisladores de distintos bloques, entre ellos el tucumano Roberto Sánchez (UCR), quien aportó su presencia en el recinto y fue clave para que se habilitara la sesión especial.
La jornada estuvo marcada por una agenda cargada de iniciativas impulsadas por el bloque Unión por la Patria, que incluyen aumentos en el presupuesto universitario y salarial docente, la declaración de emergencias en áreas como salud pediátrica y ciencia y tecnología, y el rechazo a varios decretos firmados por el presidente Javier Milei. También se insistió en desconocer el veto presidencial al fondo de asistencia para Bahía Blanca tras el temporal de diciembre, y se propuso intervenir en fideicomisos estatales y reformar la ley de presupuesto permanente.
Además, el temario incluye una propuesta para modificar la comisión legislativa que regula los proyectos vinculados a criptomonedas, una iniciativa que despertó críticas en sectores que advierten sobre una posible intromisión política en un área sensible para el desarrollo tecnológico y financiero del país.
Si bien muchas de las iniciativas presentadas apelan a causas sensibles, como la educación, la salud o la ciencia, desde el oficialismo advierten que este nuevo paquete de medidas representaría un retroceso en los esfuerzos por alcanzar el equilibrio fiscal. Tras más de una década de déficits consecutivos, el Gobierno nacional logró en los primeros meses de 2024 un superávit financiero, considerado un paso clave para estabilizar la economía y salir de la crisis inflacionaria.
La preocupación en el entorno libertario no es menor: la aprobación de estos proyectos podría comprometer ese objetivo. Economistas cercanos al Gobierno señalaron que un regreso al gasto sin respaldo pone en riesgo la baja inflacionaria, la confianza de los mercados y la recuperación del crédito.
El dato político relevante de la jornada fue la decisión del radical Roberto Sánchez, diputado por Tucumán, de facilitar el quórum. Su presencia en el recinto fue leída como una señal de distanciamiento de la estrategia del bloque oficialista, y generó malestar entre referentes de La Libertad Avanza, quienes consideran que algunos sectores de la oposición están optando por “hacerle el juego” al kirchnerismo.
En un escenario de alta fragmentación parlamentaria, el control del gasto público vuelve a estar en el centro del debate. Mientras el oficialismo defiende el equilibrio fiscal como una condición indispensable para el crecimiento, desde sectores opositores se promueve una agenda que, si bien pone el foco en áreas sensibles, representa un nuevo desafío para la estabilidad económica que el Gobierno busca consolidar.

