El jefe de Gabinete, Guillermo Francos, confirmó este sábado que el Gobierno nacional vetará las leyes recientemente sancionadas por el Senado, entre ellas el aumento a las jubilaciones y la declaración de emergencia en discapacidad. En declaraciones a Radio Rivadavia, el funcionario argumentó que dichas medidas comprometerían el equilibrio fiscal, uno de los pilares centrales de la política económica impulsada por el presidente Javier Milei.

“No se puede hacer magia con los números”, señaló Francos, al referirse al impacto presupuestario de los proyectos aprobados por el Congreso. El ministro atribuyó la aprobación de estas normas al contexto político previo a las elecciones: “Estamos en el mes de julio, a tres meses de las elecciones nacionales. Obviamente, en periodo electoral cada sector hace su juego”, sostuvo.
Según explicó, parte de la oposición, en alianza con algunos gobernadores, impulsó estas iniciativas con fines electorales, lo que facilitó el avance de propuestas promovidas por el kirchnerismo y otros sectores no alineados con el oficialismo.
Francos defendió la política de ajuste y reordenamiento del Estado que viene llevando adelante el Gobierno desde diciembre. Destacó la reducción de más de 50.000 cargos públicos y la eliminación o fusión de organismos como parte del plan para desregular la economía y lograr una administración más eficiente.
Gracias a estas medidas, sostuvo, el país logró alcanzar un superávit fiscal superior a 1,5 puntos del PBI. “El equilibrio fiscal no es un fin en sí mismo, sino la condición para una economía sana y para evitar el alza en la inflación”, explicó. A su vez, indicó que la inflación se encuentra en una curva descendente, lo que, según su análisis, permitió una baja en la pobreza de 53% a 30% y un crecimiento económico del 6% en lo que va del año.
En ese marco, se mostró crítico con los proyectos que plantean nuevas moratorias previsionales o asignaciones especiales, especialmente en áreas sensibles como la discapacidad, al considerar que esas iniciativas, aunque bien intencionadas, generan un desequilibrio en las cuentas públicas. “No se puede repartir lo que no se tiene”, reiteró.

Además, señaló que los problemas estructurales del sistema previsional se explican por la alta informalidad laboral y la presión impositiva, lo que hace inviable su sostenimiento sin aportes genuinos. Por ello, anunció que se intensificarán los controles y auditorías sobre los beneficiarios de planes sociales, con el objetivo de detectar y eliminar irregularidades.
Finalmente, Francos destacó que se está produciendo un cambio cultural en la sociedad argentina, en la que “empieza a valorarse el equilibrio fiscal como una condición indispensable para el desarrollo”. En esa línea, remarcó que el Gobierno mantendrá su rumbo económico, pese a las presiones políticas en el Congreso.
