La ministra de Seguridad de la Nación, Patricia Bullrich, presentó este lunes en Casa Rosada el nuevo proyecto de ley antibarras, una iniciativa que busca endurecer las penas contra las agrupaciones violentas en el fútbol.
Sin embargo, la mayor parte de la conferencia se centró en los hechos ocurridos durante la marcha del miércoles 12 de marzo, donde se produjeron violentos incidentes, más de 114 detenciones y el fotógrafo Pablo Grillo resultó gravemente herido por un impacto en la cabeza durante un enfrentamiento con la Policía.
Bullrich, que había sido ampliamente criticada por la represión durante la manifestación en apoyo a los jubilados, defendió con firmeza el accionar de las fuerzas de seguridad. “Las reconstrucciones que están haciendo no cumplen con los protocolos establecidos. El disparo no fue dirigido a la cabeza, como se ha dicho, y ni siquiera podría haber sido en esa dirección dada la distancia”, aseguró. La ministra insistió en que los enfrentamientos fueron provocados por sectores violentos que intentaron desestabilizar el orden público. Además, subrayó que, desde su cartera, se está llevando a cabo una reconstrucción minuciosa de los hechos que involucraron al fotógrafo Grillo. También mencionó la implementación de una línea telefónica, la 134, a través de la cual los ciudadanos podrán aportar información sobre los participantes de la protesta.
El incidente con el fotógrafo Pablo Grillo, que aún permanece internado en el hospital Ramos Mejía tras la herida sufrida en su cabeza, fue uno de los temas más sensibles. Bullrich expresó su solidaridad con la familia de Grillo, aunque no llegó a contactarse directamente con ellos. En cuanto al operativo de seguridad, la ministra explicó que el gendarme que disparó la cápsula de gas lacrimógeno que impactó en el fotógrafo cumplió con los protocolos establecidos, argumentando que el disparo “se desvió por las barricadas” y no fue realizado de manera directa. “El gendarme cumplió rigurosamente con el protocolo de lanzarla de manera oblicua”, sostuvo Bullrich.
La ministra también aprovechó la ocasión para recalcar la postura del Gobierno sobre los disturbios ocurridos en la protesta. En sus declaraciones, no solo defendió el accionar de las fuerzas de seguridad, sino que también sugirió que algunos manifestantes intentaron “alterar el orden público” con acciones violentas, como el lanzamiento de piedras contra la Casa Rosada.
Proyecto de Ley Antibarras
En paralelo a su defensa de la Policía, Bullrich presentó el proyecto de Ley Antibarras, que fue enviado al Congreso para su discusión y que busca crear la figura de “asociación ilícita futbolística”. Este proyecto tiene como objetivo no solo desmantelar las barras bravas en los estadios, sino también combatir las organizaciones criminales que se alimentan de los negocios ilícitos en el fútbol. “Vamos a ir a fondo para que las barras no solo estén fuera de los estadios, sino que se desarmen como organizaciones criminales”, afirmó la ministra.
La ley también apunta a castigar a los dirigentes de clubes que faciliten o fomenten actividades delictivas vinculadas a las barras bravas. Bullrich mencionó que algunos dirigentes han alquilado micros para transportar a los barrabravas o incluso han facilitado la entrada de objetos contundentes o armas a los estadios. “El objetivo es acabar con los negociados entre los clubes y las barras. El 2024 fue un año clave para el derecho de admisión, y hemos logrado que muchas personas no pudieran entrar a las canchas”, explicó la funcionaria.
La propuesta también fortalecería el Programa Tribuna Segura, que, según Bullrich, ha tenido buenos resultados, pero con esta nueva ley se busca darle un impulso adicional para erradicar la violencia en el fútbol argentino.
Con estos anuncios, Bullrich no solo busca reforzar la lucha contra las barras bravas, sino también mantener una postura firme en defensa de las fuerzas de seguridad, en medio de la creciente tensión política y social tras los incidentes ocurridos en la marcha del 12 de marzo.

