El martes se llevó a cabo la esperada audiencia de conciliación en el proceso de divorcio entre Mauro Icardi y Wanda Nara en Milán, Italia. El futbolista viajó de urgencia desde Turquía en un vuelo privado que le costó aproximadamente 300 mil dólares. Sin embargo, el resultado no fue el esperado para el delantero.
La situación legal entre ambos cambió recientemente, ya que Wanda Nara decidió validar la demanda de divorcio en Argentina, a pesar de que inicialmente había aceptado que el proceso se realizara en Italia. Este movimiento generó el interés de Icardi en intentar obtener ventaja en la disputa judicial.
Durante la audiencia, la defensa de Wanda Nara solicitó postergar el proceso hasta junio, mes en el que la empresaria tiene previsto viajar a Italia con sus hijos durante las vacaciones escolares. Ante esto, el juez deberá resolver en las próximas horas cuándo se fijará una nueva audiencia.
Según el periodista Gustavo Méndez, no hay evidencia de que se haya presentado formalmente un pedido de divorcio en Argentina, aunque sí existió un escrito en 2023 que mencionaba la intención de llevar el proceso a ese país. Sin embargo, en términos judiciales, la solicitud aún no ha sido tramitada oficialmente en los tribunales argentinos.
Por otro lado, Icardi presentó documentación para solicitar la disolución del matrimonio en Italia. Según Méndez, el futbolista llevó pruebas sobre presuntas relaciones extramatrimoniales de Wanda Nara antes del conocido episodio con la actriz Eugenia “China” Suárez. De acuerdo con el periodista, entre las pruebas presentadas, Icardi mencionó supuestos amoríos de su esposa con el futbolista Keita Baldé y el cantante L-Gante, además de una tercera persona cuya identidad no fue revelada.
En Italia, el adulterio todavía tiene un peso legal dentro de los procesos de divorcio, por lo que esta evidencia podría jugar un papel importante en la resolución del caso. La estrategia de Icardi estaría enfocada en demostrar que hubo infidelidad, lo que podría tener consecuencias en la división de bienes y en la custodia de sus hijas.
Otro punto central de la disputa es la residencia de las menores. Ángel de Brito informó que Icardi pidió que sus hijas regresen a vivir a Italia y que, en caso contrario, Wanda Nara también se traslade a ese país para estar cerca de ellas. No obstante, el juez italiano determinó que no tiene competencia para decidir sobre los menores, ya que actualmente viven en Argentina y cualquier resolución sobre su custodia debe ser tomada por la justicia de ese país.
El magistrado también señaló que Mauro Icardi reside en Turquía por su contrato con el club Galatasaray, mientras que Wanda Nara y sus hijas permanecen en Argentina, donde la empresaria también tiene compromisos laborales. Ante este escenario, el juez habría optado por no intervenir directamente en la situación familiar y dejó en claro que serán los tribunales argentinos los que tomen las decisiones respecto a la custodia de las menores.
En cuanto a la ausencia de Wanda Nara en la audiencia, se justificó en la supuesta necesidad de quedarse en Argentina debido a la terapia psicológica de uno de sus hijos. Sin embargo, según Méndez, la empresaria publicó una imagen en sus redes sociales donde se veía a sus hijos viajando, lo que generó dudas sobre la veracidad de su argumento.
Con el proceso aún abierto y la competencia judicial en disputa, la batalla legal entre Wanda Nara y Mauro Icardi sigue sin definiciones claras. Se espera que en los próximos meses se realicen nuevas audiencias y que la justicia determine en qué país se llevará a cabo el divorcio y cómo se resolverán los aspectos relacionados con la división de bienes y la custodia de las hijas de la pareja.
Fuente: Ciudad Magazine

