Durante un proceso judicial, la cantante Shakira admitió este lunes que entre los años 2012 y 2014 estuvo involucrada en un fraude fiscal en España por alrededor de 14,5 millones de euros. Para evitar la prisión, la artista colombiana alcanzó un acuerdo con la Justicia. Inicialmente, el tribunal la había condenado a tres años de prisión y al pago de una multa de 7,3 millones de euros. Sin embargo, tras el convenio entre las partes, se suspendió su ingreso a prisión a cambio de abonar 432.000 euros, equivalentes a 400 euros por cada día que evitará pasar entre rejas.
El juicio, que comenzó en Barcelona y se esperaba que involucrara a más de 100 testigos, se resolvió en apenas ocho minutos. La ganadora de varios premios Grammy Latino, cuyo nombre completo es Shakira Isabel Mebarak Ripoll, saludó y envió un beso a un pequeño grupo de aficionados reunidos ante la Corte antes de ingresar.
Shakira le dijo al juez que presidía el caso, José Manuel del Amo, que aceptaba el acuerdo alcanzado con la fiscalía. Respondió “sí” al confirmar que reconocía los seis cargos por no pagar impuestos al fisco español (unos 15,8 millones de dólares).
Con este panorama, Shakira recibiría una condena en suspenso de tres años de cárcel y una multa de 7 millones de euros. La fiscalía había dicho en julio que pediría una pena de prisión de ocho años y dos meses y una multa de 24 millones de euros (26 millones de dólares) para la cantante.
“Tenía dos opciones: seguir peleando hasta el final, hipotecando mi tranquilidad y la de mis hijos, dejando de crear canciones, álbumes y hacer giras, sin poder disfrutar de mi carrera y las cosas que me gustan; o llegar a un acuerdo, cerrar y dejar atrás este capítulo de mi vida mirando hacia adelante”, expresó Shakira, según un comunicado difundido por sus abogados.
En ese contexto, la cantante añadió que sus propios hijos le solicitaron que llegara a un acuerdo, por lo que optó por enfocarse en lo más “importante de su vida” y evitarles el “desgaste” de ver a su madre enfrentando un juicio.
