La investigación federal sumó nuevos detenidos y puso bajo la lupa una pista utilizada para tareas agropecuarias y seis avionetas. Los investigadores buscan determinar si el lugar fue utilizado para recibir un vuelo con droga.
La causa por el secuestro de 470 kilos de cocaína en Tucumán sumó nuevos elementos y ya tiene nueve personas detenidas. El hallazgo de una pista de aterrizaje en el este de la provincia y el secuestro de seis avionetas reforzaron la hipótesis de los investigadores de que el cargamento habría ingresado por vía aérea.
El operativo que dio origen a la investigación ocurrió en junio, cuando personal de Gendarmería detuvo una Toyota Hilux sobre la ruta 157, cerca de Río Colorado, en Famaillá. En la caja del vehículo encontraron varios bultos que contenían la droga, valuada en más de US$ 1,1 millones.
La pista que quedó bajo investigación
La investigación está a cargo del fiscal federal Rafael Vehils Ruiz. Desde el comienzo, los pesquisas trabajaron sobre la posibilidad de que la cocaína hubiera llegado a Tucumán en una avioneta para luego ser trasladada a otro punto de la provincia, según indicó La Gaceta.
Con el avance del expediente apareció una pista de aterrizaje ubicada en un predio de la familia de Mateo Mauricio Bonetti, detenido esta semana en Estación Aráoz. De acuerdo con la información reunida en la causa, el lugar sería utilizado para operaciones vinculadas con servicios agropecuarios, entre ellas la fumigación de campos.
Los investigadores sospechan que Pablo Abraham Pérez, señalado como presunto líder de la organización, habría contactado a Bonetti para utilizar el predio con el objetivo de recibir un vuelo que transportaría la droga.
Durante los procedimientos también fueron retenidas seis avionetas. Tres pertenecerían a la familia Bonetti y las otras tres habrían sido llevadas al lugar para realizar reparaciones. Bonetti, de 25 años, quedó detenido y, asistido por el abogado Víctor Padilla, se habría negado a declarar.
Los nuevos detenidos
Bonetti es uno de los tres nuevos sospechosos incorporados al expediente. Otro de ellos es Silvio “Chivo” Medina, señalado como presunto hombre de confianza de Pérez.
Medina ya había sido detenido en mayo de 2025 durante un procedimiento de la Digedrop, cuando fue encontrado con una piedra de casi medio kilo de cocaína y $250.000. Debido a una enfermedad terminal, actualmente cumple prisión preventiva bajo arresto domiciliario. Los investigadores sospechan que habría continuado vinculado con la organización desde su domicilio.
El noveno detenido es Ramiro Paradi, oriundo de Aguilares. Su presunta vinculación con la causa todavía es materia de investigación. Algunas fuentes lo relacionan con el denominado clan Paradi, cuyos integrantes cumplen condenas por narcotráfico en Catamarca, mientras que otras versiones lo ubican como posible familiar de Pérez.
El origen de la droga
La investigación comenzó con la detención de Marcos Nacif, quien conducía la camioneta en la que se transportaban los 470 kilos de cocaína. Luego fueron detenidos Rodrigo “Icha” Chávez, señalado como supuesto propietario del vehículo y ex candidato a concejal de Famaillá, y Pablo Abraham Pérez, sindicado por los investigadores como responsable de la organización.
También quedaron detenidos Enrique Santos Catulo, su hijo Ernesto Catulo Chamas y Matías Díaz, quienes son investigados por posibles maniobras relacionadas con el lavado de activos a través de operaciones de compra y venta de vehículos.
Ahora, el fiscal Vehils Ruiz busca establecer qué papel habría desempeñado cada uno de los sospechosos y, especialmente, si la pista de Estación Aráoz fue efectivamente utilizada para el ingreso de la cocaína a Tucumán. La hipótesis de un vuelo narco todavía forma parte de la investigación y deberá ser respaldada por nuevas pruebas incorporadas al expediente.
