El riesgo país volvió a registrar una fuerte baja este viernes y se ubicó en 433 puntos básicos, consolidando una tendencia descendente que lo llevó a alcanzar su nivel más bajo desde abril de 2018. El indicador elaborado por JP Morgan retrocedió diez unidades respecto al cierre anterior y marcó un nuevo mínimo durante la gestión del presidente Javier Milei.
La caída se produjo luego de que la calificadora internacional Standard & Poor’s mejorara la nota de la deuda argentina, una decisión que se sumó a la reciente recategorización realizada por Fitch Ratings y que impulsó una nueva suba en los bonos soberanos.
Los analistas coinciden en que la mejora en la percepción de los mercados internacionales sobre la economía argentina fue el principal motor de la reducción del riesgo país, un indicador que mide la diferencia de rendimiento entre los bonos argentinos y los del Tesoro de Estados Unidos.
Desde la consultora Outlier señalaron que la mejora en la calificación crediticia generó un fuerte impulso sobre los activos financieros argentinos. “La noticia disparó un rally de bonos y acciones y comprimió el riesgo país hacia la zona de 450 puntos básicos, en mínimos del año y de la gestión Milei”, indicaron.
La tendencia continuó durante la jornada del viernes, impulsada por nuevas ganancias en los bonos en dólares. Según explicó Juan Manuel Franco, economista jefe de Grupo SBS, la compresión del riesgo país se vio acompañada por una mejora general en los títulos soberanos.
“Será clave mantener la acumulación de reservas y seguir observando variables que impactan en el clima social, como la inflación, los salarios reales y el empleo privado, especialmente de cara al escenario electoral del próximo año”, sostuvo el especialista.
Franco también destacó la desaceleración inflacionaria registrada en mayo como uno de los factores positivos para el mercado. El Índice de Precios al Consumidor se ubicó en 2,1%, mientras que la inflación núcleo descendió al 1,9%, perforando por primera vez en varios meses el umbral del 2%.
Bonos al alza y acciones con comportamiento mixto
La mejora en la percepción financiera también se reflejó en el mercado de deuda. Los bonos argentinos en dólares mostraban ganancias promedio cercanas al 0,3%, consolidando el movimiento alcista iniciado tras la mejora de la calificación soberana.
En cambio, las acciones argentinas que cotizan en Wall Street operaban con resultados dispares. Mientras algunas compañías avanzaban hasta un 2,5%, otras registraban retrocesos cercanos al 2,2%, en una rueda marcada por la cautela de los inversores internacionales.
El contexto global también contribuyó al optimismo. Los mercados siguen de cerca las negociaciones entre Estados Unidos e Irán, donde persisten expectativas favorables sobre una posible reducción de tensiones en Medio Oriente.
Dólar estable y reservas en aumento
En el mercado cambiario, el dólar oficial se mantuvo sin cambios y cotizó a $1.450 para la venta en el Banco Nación. El dólar blue también operó en ese mismo nivel.
Por su parte, los dólares financieros mostraron leves variaciones. El dólar MEP avanzó 0,3% hasta los $1.452,70, mientras que el contado con liquidación registró una suba del 0,1% y alcanzó los $1.495,48.
La estabilidad cambiaria se produce en un contexto de fuerte ingreso de divisas provenientes del sector agroexportador, la energía y la minería. Gracias a ese flujo, el Banco Central ya acumula compras superiores a los US$10.600 millones en lo que va del año, fortaleciendo sus reservas y contribuyendo a mejorar las expectativas financieras.
Con el riesgo país acercándose nuevamente a los 430 puntos, los mercados siguen atentos a la evolución de las variables económicas y al impacto que puedan tener las próximas decisiones del Gobierno sobre la confianza de los inversores.
