La modernización laboral impulsada por el Gobierno nacional comenzó a registrar una de sus primeras aplicaciones concretas tras la homologación del primer convenio colectivo que incorpora el denominado “salario dinámico”, una herramienta incluida dentro del nuevo marco normativo orientado a ampliar los márgenes de negociación salarial.
La medida fue incorporada en el acuerdo alcanzado para el personal de casas particulares entre la Comisión Nacional de Trabajo en Casas Particulares y las organizaciones sindicales del sector. El convenio estableció una actualización salarial acumulada del 6,3% entre abril y julio de 2026, distribuida en cuatro tramos, además de incrementos mediante sumas no remunerativas y adicionales por zona desfavorable.
Uno de los puntos centrales del acuerdo fue la incorporación de una cláusula que habilita a empleadores y trabajadores a pactar remuneraciones por encima de los valores mínimos establecidos por convenio. Bajo este esquema, los montos acordados colectivamente funcionan como piso salarial y no como un límite para futuras mejoras.
La herramienta se encuentra contemplada en el artículo 104 bis de la legislación de modernización laboral y permite incorporar componentes salariales variables o adicionales vinculados al desempeño, el mérito personal o características propias de cada actividad y organización.
Desde el Gobierno sostienen que este tipo de mecanismos busca generar mayor flexibilidad dentro del mercado laboral y permitir que las mejoras salariales acompañen de manera más directa la realidad económica y productiva de cada sector, especialmente en un contexto de desaceleración inflacionaria y recuperación de la actividad.
La propuesta mantiene el esquema de convenios colectivos, pero habilita un mayor margen para acuerdos específicos entre las partes.
La implementación recibió cuestionamientos por parte de algunos sectores sindicales, que plantearon que el sistema podría generar diferencias salariales dentro de una misma actividad y modificar el funcionamiento tradicional de las negociaciones paritarias.
Por otro lado, representantes del sector de casas particulares respaldaron la incorporación de la cláusula y señalaron que históricamente los salarios fijados por convenio eran tomados como un valor máximo por algunos empleadores, limitando posibles mejoras. Con el nuevo esquema, remarcaron que queda establecido de manera explícita que esos montos representan únicamente el mínimo legal.
El acuerdo se convierte así en el primer antecedente formal de aplicación del salario dinámico dentro del proceso de modernización laboral promovido por la administración de Javier Milei y podría servir como referencia para futuras negociaciones en otros sectores de la economía.
