La investigación por la desaparición y presunto homicidio de Agostina Vega sumó en las últimas horas nuevos elementos que, según los investigadores, comprometen a Claudio Barrelier, único detenido en la causa. El análisis de cámaras de seguridad, registros telefónicos y movimientos del acusado permitió reconstruir parte de los hechos ocurridos en los días posteriores a la desaparición de la adolescente.
De acuerdo con la reconstrucción realizada por los investigadores, entre el sábado y el lunes posteriores a la desaparición de Agostina, Barrelier habría intentado conseguir dinero y un vehículo de manera insistente. Finalmente, logró acceder a un Ford Ka negro que le fue prestado por una mujer de su entorno. Según la hipótesis judicial, la propietaria del automóvil no tendría vinculación con los hechos investigados.
Las cámaras de seguridad registraron al acusado regresando a su domicilio a bordo de ese vehículo. Posteriormente, también fue captado entrando y saliendo de la vivienda mientras trasladaba objetos que fueron descritos por los investigadores como baldes o tachos. La defensa de Barrelier sostuvo que esos elementos estaban relacionados con trabajos de albañilería, aunque hasta el momento no trascendieron pruebas que respalden esa versión.
Uno de los avances más relevantes de la causa surgió a partir del análisis de la geolocalización del teléfono celular utilizado por el acusado. Los especialistas determinaron que el dispositivo se encontraba en la zona de barrio Ampliación Ferreyra, en la ciudad de Córdoba, un sector ubicado a unos 12 kilómetros del centro y caracterizado por la presencia de amplios terrenos descampados.
Si bien la escasez de cámaras de seguridad en la zona dificultó las tareas investigativas, una de ellas resultó clave para el avance de la causa. Las imágenes registraron el ingreso del Ford Ka negro a través de uno de los accesos al sector y, aproximadamente una hora después, captaron la salida del mismo vehículo.
A partir de estos registros y de los datos obtenidos mediante la geolocalización celular, los investigadores concentraron los rastrillajes en el descampado de Ampliación Ferreyra. Durante más de 24 horas, equipos especializados realizaron tareas de búsqueda intensiva en el lugar.
El operativo concluyó con el hallazgo de restos humanos en la zona, un descubrimiento que marcó un punto de inflexión en la investigación. Las autoridades continúan trabajando sobre las pruebas recolectadas con el objetivo de reconstruir con precisión la secuencia de los hechos y determinar las responsabilidades correspondientes en el caso.
La causa permanece bajo investigación y se aguardan los resultados de nuevas pericias que permitan avanzar en el esclarecimiento de lo ocurrido.
