El ministro de Economía, Luis Caputo, aseguró que el esquema de reducción de retenciones anunciado por el Gobierno nacional seguirá un cronograma fijo y no dependerá de la evolución de la recaudación tributaria. La definición fue realizada durante una conferencia de prensa junto al secretario de Comercio, Pablo Lavigne, y el secretario de Agricultura, Sergio Iraeta.
La aclaración llegó un día después del anuncio encabezado por el presidente Javier Milei sobre la continuidad de la baja gradual de impuestos a las exportaciones agropecuarias e industriales.
Caputo explicó que el objetivo del Gobierno es brindar previsibilidad al sector productivo y evitar incertidumbre en el mercado. “Estos anuncios son fijos y programados”, sostuvo el ministro, al remarcar que el costo fiscal de la medida ya fue proyectado hasta 2028.
Según el cronograma oficial, durante 2026 las retenciones para el trigo y la cebada tendrán una reducción de dos puntos porcentuales desde junio. A partir de 2027, el esquema se ampliará a todos los cultivos con bajas mensuales ya establecidas.
En el caso de la soja, la alícuota descenderá un cuarto de punto porcentual por mes durante todo 2027: comenzará en 23,75% y finalizará el año en 21%.
Para 2028, el Gobierno prevé acelerar el ritmo de reducción con bajas de medio punto porcentual mensual hasta alcanzar las alícuotas definidas en el programa oficial.
El Ministerio de Economía estimó que el costo fiscal para el sector agropecuario será de 32 millones de dólares en 2026, 415 millones en 2027 y 1.224 millones en 2028. En el caso de la industria, el impacto proyectado asciende a 25 millones de dólares en 2026 y 115 millones en 2027.
Caputo señaló que la mayor parte del costo fiscal se concentrará en los últimos años del esquema y aseguró que el programa fue diseñado en función de las proyecciones de crecimiento económico y aumento de la recaudación.
Durante la conferencia, Iraeta explicó que la decisión de acelerar el alivio tributario estuvo vinculada al aumento de costos en el sector agropecuario, especialmente en fertilizantes y otros insumos afectados por la suba internacional del petróleo.
El ministro también descartó que la medida implique nuevos ajustes fiscales para sostener el superávit. Según indicó, el Gobierno proyecta una recuperación de la actividad económica y una mejora en la recaudación tributaria que permitirán avanzar con la reducción impositiva.
Otro de los puntos abordados fue la posibilidad de especulación en el mercado de granos frente al cronograma gradual de baja de retenciones. Los funcionarios señalaron que la difusión anticipada del esquema busca precisamente otorgar previsibilidad y evitar distorsiones en las decisiones comerciales del sector.
Caputo confirmó además que el Gobierno implementará las reducciones sin necesidad de enviar un proyecto de ley al Congreso y convocó a provincias y municipios a acompañar la medida con reducciones en impuestos locales, como Ingresos Brutos y tasas municipales.
Durante la conferencia, el equipo económico también destacó señales de recuperación en distintos sectores de la economía, el crecimiento de las exportaciones industriales y el avance de proyectos de infraestructura vinculados a rutas, puertos y logística para reducir costos productivos en el interior del país.
El Gobierno sostiene que el objetivo central del programa es continuar reduciendo la presión tributaria sobre la producción y las exportaciones, manteniendo al mismo tiempo el equilibrio fiscal y un esquema económico previsible para el sector privado.
