El Gobierno nacional dio un paso clave en el proceso de privatización de la Hidrovía Paraná-Paraguay al confirmar que la licitación ingresó en su etapa final, luego de completarse la evaluación técnica de las ofertas presentadas para operar la principal vía de comercio exterior del país.
La Agencia Nacional de Puertos y Navegación (ANPYN) informó que las empresas Jan de Nul y DEME superaron la instancia técnica y quedaron habilitadas para avanzar a la fase económica, donde se definirá cuál será la adjudicataria del proyecto.
Una infraestructura estratégica para la economía
La Vía Navegable Troncal (VNT) es considerada una pieza central para el funcionamiento de la economía argentina, ya que por allí circula cerca del 80% de las exportaciones nacionales.
La Hidrovía resulta clave para sectores como el agro, la industria y la energía, además de tener un impacto directo sobre los costos logísticos y la competitividad de los productos argentinos en el mercado internacional.
En ese marco, el Gobierno de Javier Milei apuesta a modernizar el sistema mediante una gestión privada que permita mejorar la infraestructura, optimizar servicios y reducir costos operativos.
Las empresas que llegaron a la instancia final
Durante la segunda etapa del proceso licitatorio se evaluaron los antecedentes técnicos, planes de trabajo y capacidades operativas de las compañías interesadas.
Según los resultados oficiales:
- Jan de Nul obtuvo 66,2 puntos.
- DEME alcanzó 42,14 puntos.
Ambas firmas cumplieron con los requisitos exigidos y avanzarán ahora a la etapa económica, considerada la más importante del proceso.
La evaluación técnica incluyó aspectos vinculados al dragado y mantenimiento de la vía navegable, señalización, control del tráfico fluvial, protocolos ambientales, ciberseguridad y capacidad operativa.
La etapa económica definirá la adjudicación
El proceso entra ahora en la instancia decisiva: la apertura y análisis de las ofertas económicas, que representan el 60% del puntaje total de la licitación.
En esta fase habrá hasta 120 puntos en juego y se definirá finalmente qué empresa quedará a cargo de la operación de la Hidrovía.
Desde el Ejecutivo indicaron que, si no se presentan impugnaciones en los próximos siete días, se avanzará con la apertura del Sobre N° 3, correspondiente a las propuestas económicas.
Respaldo empresarial y expectativa por la modernización
Uno de los puntos destacados del proceso fue el respaldo expresado por distintos sectores empresariales y productivos.
Entre las entidades que acompañaron el avance de la licitación se encuentran la Unión Industrial Argentina (UIA), la Sociedad Rural Argentina (SRA), la Bolsa de Comercio de Rosario, la Cámara de Puertos Privados y CIARA.
El consenso entre estos actores gira principalmente en torno a la necesidad de modernizar la infraestructura y garantizar un proceso transparente.
El objetivo: bajar costos y ganar competitividad
La administración nacional sostiene que la privatización de la Hidrovía permitirá dejar atrás años de ineficiencia y avanzar hacia un esquema más competitivo y eficiente.
Entre los objetivos planteados por el Gobierno se destacan:
- Reducir costos logísticos.
- Mejorar la competitividad exportadora.
- Impulsar inversiones en infraestructura.
- Optimizar el sistema sin intervención estatal directa.
La iniciativa forma parte del enfoque de desregulación económica impulsado por la gestión libertaria y apunta a consolidar al sector privado como eje de administración de una de las principales arterias comerciales del país.
Una reforma clave para el comercio exterior
La modernización de la Hidrovía podría generar mejoras significativas en el transporte de cargas, reducir tiempos operativos y fortalecer el posicionamiento internacional de la Argentina como exportador de alimentos, energía y materias primas.
Con la etapa técnica ya concluida y la definición económica en marcha, la licitación ingresa en su tramo final y se perfila como una de las reformas estructurales más importantes en materia de infraestructura y comercio exterior de los últimos años.
