La historia de Noah conmueve y golpea. Tiene apenas 4 años, pero desde que nació enfrenta una dura batalla por sobrevivir. Convulsiones, internaciones, paros cardiorrespiratorios y episodios de apnea forman parte de una rutina marcada por el miedo y la incertidumbre para su mamá, Guadalupe Méndez, que hoy pide ayuda para poder llevarlo al Hospital Garrahan en busca de un tratamiento que le permita mejorar su calidad de vida.
En diálogo con el notero Enzo Nahuel López, Guadalupe contó el dramático camino que atraviesa junto a su hijo y la desesperación que siente ante la falta de recursos para afrontar el viaje y los gastos médicos.
Una lucha desde el nacimiento
Noah nació prematuro, a las 35 semanas de gestación, luego de que Guadalupe sufriera una septicemia que complicó seriamente el embarazo. A los pocos días de vida, el pequeño fue diagnosticado con hipertensión pulmonar y sufrió tres paros cardiorrespiratorios consecutivos.
“Nos dijeron que no había muchas esperanzas”, recordó su mamá, quien desde entonces vive dedicada completamente al cuidado de su hijo.
Sin embargo, el diagnóstico más duro llegó cuando Noah tenía apenas cuatro meses: los médicos confirmaron que padecía Síndrome de West, una grave enfermedad neurológica que provoca convulsiones frecuentes y afecta el desarrollo psicomotor.
Más de 40 internaciones y nuevos episodios de apnea
Desde ese momento, la vida de la familia cambió por completo. Según relató Guadalupe, Noah ya atravesó más de 40 internaciones y continúa enfrentando constantes complicaciones de salud.
En diciembre del año pasado, el niño volvió a sufrir dos paros cardiorrespiratorios y comenzó a presentar episodios de apnea, una situación que mantiene en alerta permanente a su entorno.
“Mi hijo se olvida de respirar”, expresó con angustia la mamá, al describir cómo Noah deja de respirar por algunos segundos, lo que muchas veces desencadena nuevas convulsiones y agrava aún más su cuadro clínico.
El sueño de llegar al Garrahan
Frente a la complejidad del caso, Guadalupe decidió buscar ayuda en el Hospital Garrahan, con la esperanza de encontrar especialistas y alternativas que permitan mejorar la vida de Noah.
Sin embargo, aseguró que debe afrontar todo por sus propios medios, sin ayuda económica ni respaldo político.
Para juntar dinero, vende rifas, prepizzas, bollos y cosas dulces. Cada peso cuenta en una carrera contrarreloj marcada por la urgencia y el amor de una madre que no baja los brazos.
“Estoy desesperada. Solo quiero ayudar a mi hijo”, manifestó.
Cómo colaborar
La familia vive en calle Irineo Leguizamo 762, en el barrio San Cayetano, en San Miguel de Tucumán.
Quienes deseen colaborar pueden comunicarse con Guadalupe al 3813391865 o realizar un aporte económico al alias noahisaac16, a nombre de Guadalupe Ayelén Méndez.
“Todo suma, desde $50 o $100. Lo hago por Noah y por la esperanza de darle una vida mejor”, expresó su mamá.
Fuente: Contexto
