La campaña agrícola 2025/26 consolida una dinámica de crecimiento en el sector agroindustrial argentino, con tres factores clave que marcan el pulso del momento: cosechas en niveles históricos, mejora en los precios internacionales y un fuerte movimiento logístico en los principales puertos del país.
En primer lugar, el girasol se posiciona como uno de los cultivos protagonistas de la campaña. Con una producción estimada en 6,6 millones de toneladas —y proyecciones que incluso superan los 7 millones—, el volumen alcanzado representa el nivel más alto en casi tres décadas. Este crecimiento se explica por una mayor superficie sembrada, mejores rindes y una demanda externa sostenida, especialmente desde Europa y Turquía, en un contexto de menor oferta en la región del Mar Negro tras el impacto de la guerra en Ucrania.
El incremento productivo también genera presión sobre la capacidad industrial, con plantas aceiteras operando a altos niveles de utilización. En este escenario, el girasol recupera protagonismo dentro del esquema exportador argentino y se consolida como una fuente relevante de generación de divisas.
En paralelo, el mercado internacional del trigo muestra señales favorables. El precio del cereal superó los 240 dólares por tonelada, alcanzando máximos en casi dos años. La suba responde a una combinación de factores, entre ellos problemas productivos en Estados Unidos, mayores costos energéticos y condiciones climáticas adversas en regiones clave como Europa del Este.
Este contexto abre una oportunidad para la Argentina, que mantiene una posición competitiva en mercados estratégicos como Brasil, donde el trigo local cuenta con ventajas logísticas y arancelarias. A nivel interno, los precios también comenzaron a reflejar esta tendencia, incentivando nuevas decisiones de siembra de cara a la próxima campaña.
El tercer elemento que refleja el dinamismo del sector es el impacto logístico de la cosecha. En los puertos del Gran Rosario —principal nodo agroexportador del país— se registra un ingreso superior a los 6.000 camiones diarios, impulsado principalmente por la soja. Según datos de la Bolsa de Comercio de Rosario, el volumen de transporte creció significativamente en comparación con el año anterior, en línea con una cosecha total proyectada en torno a las 160 millones de toneladas.
El flujo constante de camiones, que podría intensificarse en las próximas semanas, refleja el nivel de actividad que genera el campo en toda la economía. La región concentra más del 70% de las exportaciones de granos y subproductos, consolidando su rol central en el comercio exterior argentino.
En conjunto, estos indicadores muestran un escenario de fortalecimiento del sector agroindustrial, con impacto directo en la generación de divisas y en la actividad económica. En este marco, la política económica orientada a la apertura de mercados y a la mejora de condiciones para la producción, impulsada por el gobierno de Javier Milei, acompaña un contexto internacional que vuelve a colocar al agro argentino en una posición destacada.
