El Gobierno de Javier Milei avanza con su política de reducción del Estado, uno de los ejes centrales para sostener el objetivo de déficit cero. Según el Informe de Gestión N° 145 presentado por la Jefatura de Gabinete que encabeza Manuel Adorni, ya se produjo una baja significativa en la dotación de empleados públicos, tanto en empresas estatales como en organismos de la Administración Pública Nacional (APN).
Entre diciembre de 2023 y febrero de 2026, las empresas públicas redujeron su plantilla en 18.278 trabajadores, pasando de 91.166 a 72.888 empleados. En paralelo, los ministerios y organismos de la APN registraron una caída de 37.972 agentes, lo que representa una contracción del 18,5% sobre un total inicial de 205.550.
El proceso es coordinado por el Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado, liderado por Federico Sturzenegger, desde donde aclararon que no existe una meta fija de despidos. Según explicaron, las reducciones responden a un análisis detallado de cada área, con el objetivo de eliminar superposiciones de funciones y concentrar los recursos en aquellas tareas que corresponden estrictamente al Estado nacional.
La estrategia oficial apunta a una “adecuación funcional” más que a un ajuste por cupo. En ese sentido, se evalúa si determinadas dependencias cumplen funciones esenciales o si pueden ser eliminadas sin afectar servicios clave. Cuando se trata de áreas indispensables, se define una dotación mínima para garantizar eficiencia operativa.
Empresas públicas: las mayores reducciones
Entre las empresas del Estado, el Correo Oficial de la República Argentina encabezó la lista en términos absolutos, con 4.891 puestos menos. Le siguieron la Operadora Ferroviaria S.E. (–3.737) y Aerolíneas Argentinas (–1.838). También se registraron recortes en Agua y Saneamientos Argentinos, con 1.667 empleados menos.
Un caso destacado es el de Desarrollo del Capital Humano Ferroviario, que eliminó la totalidad de su planta. En términos porcentuales, la Agencia de Publicidad del Estado redujo su personal en un 78,5%.
Organismos y ministerios: recortes y reconfiguración
Dentro de la APN, el Instituto Nacional del Cine y Artes Audiovisuales (INCAA) registró la mayor caída proporcional, con una reducción del 58,5%. También se destacaron el Consejo Nacional de Coordinación de Políticas Sociales y la Junta de Seguridad en el Transporte, con bajas cercanas al 50%.
En términos absolutos, los mayores ajustes se dieron en el Ministerio de Capital Humano y el Ministerio de Economía, ambos con reducciones superiores al 40% de su personal.
Por el contrario, algunas áreas consideradas estratégicas registraron incrementos. El Ministerio de Seguridad aumentó su dotación en un 45%, mientras que Justicia y otros organismos vinculados a funciones esenciales también sumaron personal.
Déficit cero y continuidad del plan
El ajuste del empleo público se inscribe dentro de una política más amplia orientada al equilibrio fiscal. En esa línea, la Jefatura de Gabinete dispuso una reducción del 2% en gastos corrientes y del 20% en gastos de capital.
Si bien en un primer momento se había planteado una meta informal de reducción del 10% de la dotación estatal, el Gobierno reformuló ese objetivo con horizonte en 2026. Para alcanzarlo, aún restaría un recorte de aproximadamente 24.000 puestos entre la APN y las empresas públicas.
Desde el oficialismo sostienen que el proceso busca ordenar el funcionamiento del Estado, eliminar estructuras redundantes y mejorar la eficiencia del gasto público. En ese marco, la denominada “motosierra” continúa como una herramienta central de la política económica, con el foco puesto en consolidar el superávit fiscal y redefinir el rol del sector público.
