Un nuevo capítulo sacude a la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) tras la filtración de chats que exponen presuntas maniobras de corrupción vinculadas a dirigentes y operadores cercanos a la entidad.
Las conversaciones, incorporadas a distintas investigaciones judiciales, muestran referencias a pagos de grandes sumas de dinero, vínculos con empresas intermediarias y operaciones financieras bajo sospecha. En algunos casos, los mensajes sugieren el uso de facturación irregular y circuitos paralelos para mover fondos fuera del sistema formal.
Además, parte de la investigación apunta al manejo de dinero en efectivo y su posible distribución a través de estructuras informales, lo que refuerza las hipótesis de lavado de activos y desvío de recursos provenientes de la propia AFA.
Los chats también se conectan con otras causas en curso, donde se analizan presuntos vínculos entre dirigentes y empresas utilizadas como intermediarias para canalizar fondos. En ese contexto, se detectaron movimientos financieros, pagos a terceros y operaciones que no tendrían justificación clara dentro de la actividad institucional.
El escándalo se amplía con antecedentes recientes: investigaciones judiciales ya habían detectado posibles irregularidades en el manejo de dinero, incluyendo circuitos de efectivo, contratos cuestionados y hasta la aparición de bienes de alto valor, como vehículos de lujo, asociados a estas maniobras.
La causa continúa en manos de la Justicia, que busca determinar responsabilidades y el alcance real de las operaciones. Mientras tanto, el caso profundiza la crisis institucional dentro del fútbol argentino, en medio de múltiples investigaciones abiertas sobre el manejo de fondos en la AFA.
