Vecinos de Aguilares protagonizaron este lunes un corte total sobre la Ruta Nacional 38, a la altura de la municipalidad local, en reclamo por la falta de asistencia tras las reiteradas inundaciones que afectan a la zona.
La protesta fue encabezada por familias damnificadas que, según relataron, no han podido regresar a sus hogares desde el fin de semana debido al avance del agua. Durante la manifestación, los vecinos encendieron fogatas con cubiertas y troncos, además de colocar distintos elementos sobre la calzada para impedir el tránsito, con el objetivo de visibilizar la situación y exigir respuestas de las autoridades.
De acuerdo a los testimonios recogidos en el lugar, el sector sufrió al menos seis inundaciones en los últimos 40 días, lo que profundizó el malestar por la falta de soluciones estructurales. “La situación es crítica. Es la cuarta inundación que tenemos en poco tiempo y no hay respuestas de fondo”, expresó uno de los manifestantes, quien también señaló que la ayuda recibida fue insuficiente y limitada a paliativos.
En horas de la tarde, el subsecretario de Coordinación del Ministerio del Interior provincial, Miguel Vázquez —funcionario que responde al ministro Darío Monteros— se hizo presente en el lugar para intentar destrabar el conflicto. Sin embargo, su intervención estuvo marcada por momentos de alta tensión con los vecinos.
Durante el intercambio, el funcionario reconoció no contar con un diagnóstico claro de la situación y lanzó una frase que generó fuerte malestar entre los presentes: “¿Qué deberíamos hacer en el río, según consideran? No somos de aquí, por eso les consultamos”. La declaración fue interpretada por los damnificados como una muestra de improvisación y falta de planificación por parte del gobierno provincial.
El operativo contó con la presencia de efectivos de Infantería de la Policía de Tucumán, así como de fuerzas federales, entre ellas Gendarmería y Policía Federal. En ese contexto, se registraron empujones, discusiones e insultos entre manifestantes y autoridades.
Vecinos también relataron situaciones extremas durante el temporal. “El agua llegó prácticamente hasta el cuello en algunas partes. Tuvimos que rescatar a personas discapacitadas y a niños por nuestros propios medios”, sostuvo otro habitante de la zona, quien denunció la ausencia de asistencia oficial en los momentos más críticos.
El episodio vuelve a poner en foco la respuesta del gobierno de Osvaldo Jaldo ante eventos climáticos recurrentes en el sur de la provincia. La reiteración de inundaciones en cortos períodos y la falta de obras de infraestructura o planes preventivos han sido señaladas por los vecinos como parte de un problema estructural que, aseguran, no está siendo abordado con la urgencia necesaria.
