El inicio del ciclo lectivo 2026 en la provincia de Tucumán podría verse afectado luego de que la Agremiación Tucumana de Educadores Provinciales (ATEP) rechazara la propuesta salarial presentada por el Gobierno provincial y convocara a un paro de actividades por 24 horas para el martes 3 de marzo, fecha prevista para el comienzo de las clases.
La decisión fue adoptada en el marco de un congreso extraordinario del gremio que conduce Hugo Brito, tras evaluar el alcance del ofrecimiento realizado por el Poder Ejecutivo durante la reunión paritaria celebrada este lunes. Según informaron desde ATEP, la propuesta no cumplió con las expectativas del sector docente.
La medida de fuerza se llevará a cabo en todas las escuelas provinciales y se sumará al paro nacional convocado por la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (Ctera) para el lunes 2 de marzo, lo que anticipa dos jornadas consecutivas sin actividad educativa.
En cuanto a la negociación salarial, la primera oferta oficial consistía en un incremento del 8,4% sobre el salario básico, correspondiente a la inflación acumulada de noviembre, diciembre y enero. Posteriormente, el Gobierno elevó la propuesta al 11%, lo que ubicaba el piso salarial docente en $900.000. Además, se ofreció una suma adicional de $70.000, con el objetivo de llevar el salario inicial a $970.000. No obstante, el gremio consideró insuficiente la propuesta y ratificó la huelga.
Días atrás, la ministra de Educación de la provincia, Susana Montaldo, había anticipado que el inicio de clases podría postergarse como consecuencia del paro nacional docente. La funcionaria señaló que se analizaba comenzar el ciclo lectivo el martes 3 de marzo, a la espera de una definición final por parte del gobernador.
Respecto de las paritarias provinciales, Montaldo indicó que el ministro de Economía continúa evaluando alternativas para mejorar la oferta salarial, en un contexto económico complejo.
En paralelo a las negociaciones, el Ministerio de Educación informó una inversión de $2.000 millones destinada a la provisión de insumos y equipamiento para establecimientos educativos de distintos niveles y modalidades. El desembolso incluye la entrega de computadoras, tablets, maquinaria para escuelas agrotécnicas, equipamiento industrial para la formación de jóvenes y adultos, y material bibliográfico para escuelas especiales.

