La modernización del Estado municipal continúa siendo una deuda pendiente en gran parte del país y San Miguel de Tucumán aparece entre los casos más críticos. Según la segunda edición del Índice para el Fomento a la Agilidad de Ciudades e Innovación Local (FACIL) 2025, elaborado por el centro de estudios IDESA, la capital tucumana se ubicó en el puesto 36 sobre 37 municipios relevados, con un puntaje de apenas 34,4%.
El informe expone un panorama marcado por la escasa digitalización, la fragmentación de la información y una fuerte dependencia de la presencialidad. Estas deficiencias colocan a San Miguel de Tucumán en el extremo opuesto de distritos como Tres de Febrero (67,7%) o San Isidro (66,2%), que lideran el ranking en términos de agilidad administrativa y experiencia ciudadana.
El análisis por tipo de trámite muestra que incluso los procedimientos mejor posicionados presentan resultados insuficientes. El trámite vinculado al DNI alcanza un 45% de efectividad, mientras que la Solicitud de Actas llega al 35%, con observaciones sobre la falta de claridad en la documentación requerida y en los mecanismos de gestión.

La situación se vuelve más delicada en los trámites que dependen exclusivamente del municipio. La Habilitación de Negocios, clave para el desarrollo económico local, obtiene apenas un 32%. El informe señala que la información disponible es incompleta o fragmentada y remarca la ausencia de plazos estimados, instrucciones detalladas y herramientas de seguimiento, factores que afectan directamente a emprendedores y comercios.
Otro punto crítico es la Licencia de Conducir. Tanto la primera emisión como la renovación registran un 30% de efectividad. Según IDESA, estos trámites exigen múltiples instancias presenciales y carecen de un instructivo único que ordene requisitos y pasos, obligando a los vecinos a realizar consultas adicionales para poder avanzar.
El Índice FACIL evalúa tres dimensiones: regulación, proceso de ejecución y experiencia del ciudadano. En el caso tucumano, el bajo desempeño responde a un esquema administrativo que no logra traducir la información pública en procesos simples, previsibles y accesibles. Mientras otros municipios avanzaron con plataformas digitales, turnos online y mayor transparencia, en la capital provincial la presencialidad sigue siendo predominante.
Este diagnóstico se conoce en un contexto de crecientes cuestionamientos a la gestión municipal encabezada por Rossana Chahla. En los últimos días también tomó relevancia pública que el Concejo Deliberante de San Miguel de Tucumán figura entre los más costosos del país, ubicándose como el tercero con mayor gasto a nivel nacional, lo que refuerza las críticas sobre eficiencia y prioridades en la administración local.
Para revertir el rezago, el informe de IDESA recomienda consolidar la información en una plataforma única, incorporar turnos online, habilitar herramientas de consulta del estado de los trámites y desarrollar instructivos claros con costos y plazos definidos. También sugiere sumar encuestas de experiencia ciudadana y publicar indicadores básicos de gestión, como pasos necesarios para mejorar la transparencia y la relación entre el municipio y los vecinos.

