El Xeneize venció 3-1 a Vasco da Gama en Brasil, revirtió la serie con goles de Lautaro Di Lollo, Miguel Merentiel y Leandro Paredes, y consiguió el pasaje a la definición del certamen continental en Barranquilla.
Boca Juniors protagonizó una noche inolvidable en Brasil. En un estadio Maracaná colmado y ante un Vasco da Gama que buscaba hacer valer su ventaja, el equipo argentino se impuso por 3-1 y dio vuelta la serie para clasificarse a la final de la Copa Sudamericana. El héroe de la jornada fue Leandro Paredes, quien, pese a haberse desgarrado días atrás, ingresó en el complemento y marcó el gol decisivo con un potente remate desde afuera del área.
El Xeneize salió decidido a cambiar la historia desde el comienzo y encontró rápidamente la igualdad en el global. A los tres minutos del primer tiempo, Lautaro Di Lollo ganó de cabeza y abrió el marcador, un golpe que obligó al conjunto brasileño a replantear su estrategia. Boca mantuvo la intensidad y aprovechó los espacios para lastimar de contraataque.
A los 34 minutos llegó el segundo tanto. Tras una buena jugada iniciada por Sebastián Villa, Miguel Merentiel quedó mano a mano con el arquero Leo Jardim y definió con precisión para poner el 2-0. Con una actuación sólida y aprovechando las dificultades de Vasco para generar situaciones claras, el equipo argentino se fue al descanso con la ventaja que necesitaba para encaminar la clasificación.
En el segundo tiempo, el conjunto brasileño reaccionó y comenzó a manejar la pelota ante un Boca que retrocedió demasiado. La presión local tuvo su recompensa a los 20 minutos, cuando José Luis Rodríguez sacó un remate que terminó en el descuento. Con el 2-1, la serie volvía a quedar abierta y el encuentro se encaminaba hacia una definición por penales.
Sin embargo, apareció Paredes. A pesar de la lesión muscular que había sufrido once días antes frente a Instituto, el capitán ingresó en el complemento y encontró una pelota en la puerta del área. Sin demasiada oposición, sacó un remate potente que complicó al arquero y terminó en el fondo de la red. El gol desató el festejo de los hinchas xeneizes y selló una victoria que quedará en el recuerdo.
Con carácter, eficacia y una actuación determinante de su capitán, Boca consiguió una remontada de alto impacto en el Maracaná y aseguró su lugar en la final de la Copa Sudamericana. Ahora, el Xeneize tendrá la oportunidad de ir por el título en Barranquilla, el próximo 21 de noviembre, con la ilusión de sumar una nueva conquista internacional.
