El social democrata radical, Mariano Campero, obligó a sus funcionarios públicos a asistir a sus reuniones. La única forma de que la gente lo siga, siendo obligados para que le aplaudan sus espectaculos.
Mariano Campero busca revivir el Radicalismo tucumano intentando ligarse al gobierno nacional con la excusa de “hemos puesto el cuero para darle gobernabilidad”, y para dar esta imagen recurrió a una de las jugadas típicas del peronismo; obligó a sus funcionarios a hacerce una fotito y asistir a sus actos y reuniones.
Esta situación se deja ver, por ejemplo, en la reciente foto que subió en su cuenta de Instagram donde se ve, entre otros funcionarios, al intendente de Yerba Buena Pablo Macchiarola

Lo que parece ser una reunión partidaria no es más que un intento burdo de “mostrar cara”. Macchiarola, desesperado, busca una alianza o un lugar en el espacio de La Libertad Avanza en Tucumán, pero desde el partido ya dejaron en claro que Mariano Campero no formaría parte del partido del presidente Javier Milei. Y, de ser parte, Macchiarola apunta a ser gobernador, algo que definitivamente no se va a dar; debe trabajar codo a codo, pero aun así se ve en un escenario imposible, y lo sabe.
