La alarma por el suicidio se intensifica en Tucumán, que alcanzó en 2024 la mayor cantidad de víctimas del NOA, con una tasa que supera ampliamente la media nacional y un marcado aumento de casos femeninos.
El suicidio se consolidó como la principal causa de muerte violenta en la Argentina durante 2024, al representar el 41,7% de los fallecimientos por causas externas y superar por segundo año consecutivo a los siniestros viales. En este escenario crítico, Tucumán emerge como la provincia más afectada del Noroeste Argentino (NOA), concentrando el mayor volumen absoluto de casos de la región y encendiendo las señales de alarma en materia de salud pública.

Según el Informe de Suicidios 2024 del Sistema Nacional de Información Criminal (SNIC), Tucumán registró 199 suicidios en el último año. Si bien la cifra muestra una leve baja respecto a los 205 casos contabilizados en 2023, la provincia continúa encabezando el ranking regional, por encima de Salta (179), Santiago del Estero (106), Jujuy (75), Catamarca (60) y La Rioja (59).
El informe también detalla una fuerte disparidad territorial dentro de la provincia. El departamento de Leales presenta la tasa más elevada, superior a 17,5 suicidios cada 100.000 habitantes, seguido por Chicligasta, con registros que oscilan entre 13 y 17,5. A nivel general, la tasa provincial se ubicó en 12,3, muy por encima de la media nacional de 9,8.
Uno de los datos más preocupantes es el crecimiento sostenido de la participación femenina en estos hechos. Mientras que en 2020 las mujeres representaban el 16,7% de los suicidios en Tucumán, en 2024 ese porcentaje ascendió al 25,1%, consolidando una tendencia ascendente en los últimos cinco años y profundizando la alarma entre especialistas y autoridades sanitarias.
A nivel nacional, la Dirección Nacional de Estadística Criminal (DNEC) reportó un total de 4.249 suicidios en 2024, la cifra más alta desde que se inició la serie estadística en 2017. El 80,6% de las víctimas fueron varones y el 19% mujeres, con mayor incidencia en jóvenes de entre 20 y 34 años, franja etaria que concentra el 38% de los casos.
En cuanto a los mecanismos utilizados, el ahorcamiento continúa siendo el método predominante, con el 71,8% de los casos a nivel país. En Tucumán, ese porcentaje se eleva al 83,4%. La mayoría de los hechos ocurren en domicilios particulares: 65,4% en el promedio nacional y 84,9% en la provincia. Los domingos y lunes concentran la mayor frecuencia, especialmente durante la franja horaria de la tarde.

El informe subraya que el suicidio es un fenómeno multicausal, atravesado por factores personales, sociales y ambientales, y aclara que no se trata de un hecho delictivo, sino de una expresión extrema de sufrimiento que requiere respuestas integrales y sostenidas.
En este marco, Tucumán sancionó recientemente la Ley Provincial N° 9923, que complementa la Ley Nacional 27.130 y establece un abordaje integral para la prevención del suicidio y la promoción de la salud mental. La norma garantiza la atención digna y sin estigmatización, con foco en jóvenes y adolescentes, e impulsa un plan provincial con acciones concretas e interdisciplinarias.

Además, el Ministerio de Salud Pública implementa el Programa Provincial de Prevención y Abordaje de la Conducta Suicida, que considera esta problemática como prioritaria. Entre sus principales líneas de acción se incluyen la protocolización de la atención, el fortalecimiento de una red integral de servicios, el monitoreo permanente de la mortalidad y de las tentativas suicidas, la articulación con el sistema educativo y la capacitación de los medios de comunicación para un tratamiento responsable del tema.
La persistencia de cifras elevadas y la evolución del fenómeno refuerzan la alarma en Tucumán y exigen profundizar las políticas de prevención, detección temprana y acompañamiento comunitario para enfrentar una de las problemáticas sociales más complejas de la actualidad.
