Tras intensas lluvias de apenas unos minutos, se repitió uno de los escenarios a los que la gestión de la tiktoker Rossana Chahla tiene acostumbrados a los tucumanos: la ciudad inundada, vehículos bajo el agua y caminos intransitables
La capital tucumana, donde una tormenta de unos pocos minutos pero intensa fue suficiente para dejar expuestas las falencias estructurales de una administración municipal que parece no aprender de los errores ni escuchar a los vecinos, que solo sabe hacer teatro en las redes pero no les interesa acabar con los problemas de raíz.
Las imágenes volvieron a circular rápidamente: autos detenidos en medio del agua, vecinos sin poder salir de sus casas, sin poder cruzar las calles y barrios enteros aislados. En todo San Miguel de Tucumán, el colapso de los desagües pluviales son evidentes y se repiten cada vez que llueve, evidenciando la falta de mantenimiento y de obras de fondo que permitan soportar precipitaciones comunes para la región.

A esta situación se suma un problema aún más grave y persistente: el sistema cloacal. En distintos puntos de San Miguel, las cloacas pierden agua de manera constante, lo que provoca que, cuando llueve, el agua pluvial se mezcle con residuos cloacales. El resultado es una ciudad inundada con líquidos contaminados, mal olor permanente y riesgos sanitarios que afectan directamente la calidad de vida de los vecinos.
Mientras tanto, la intendenta payasa Rossana Chahla parece más enfocada en su faceta de tiktoker que en resolver los problemas reales de la capital. Videos en redes sociales, apariciones ensayadas y discusiones sobre memes o el uso de inteligencia artificial ocupan un lugar central en la agenda municipal, mientras las necesidades básicas siguen sin respuesta.

La problemática no se limita a los días de lluvia. Aun con buen clima, San Miguel convive con calles destruidas, pozos profundos, agua estancada en esquinas y pérdidas cloacales que se transforman en criaderos de mosquitos. Vecinos denuncian desde hace meses la falta de soluciones y el abandono de los barrios.
Aunque este es un panorama que se repite a lo largo de todo Tucuman, el peronismo jura que, por ejemplo, las comunas están en perfectas condiciones cuando son las mas vulnerables, sobre todo en el interior. Lluvias y tormentas que para muchos significa cortes de agua y un aislamiento para salir siquiera a un hospital en casos de emergencia. He incluso el resultado que deja despues de las lluvias es desastroso, las calles aun contienen aguas, vehículos dañados o varados por las mismas calles inundadas y daños colaterales como consecuencia
La pregunta es inevitable: ¿Cómo puede una ciudad inundarse con una lluvia de pocos minutos? la respuesta parece estar en una gestión que prioriza la exposición y la “lavada de cara”, las palabras vacías y el teatro en redes sociales por sobre la planificación, la inversión y el trabajo territorial. Hasta que eso no cambie, cada tormenta seguirá dejando al descubierto una ciudad vulnerable y una intendenta más ocupada en el show que en gobernar.
