Luego del temporal que provocó inundaciones, evacuaciones e interrumpió el orden cotidiano, quedó en evidencia la fallida gestión municipal de Rossana Chahla en la ciudad, la cual invierte en cuestiones superfluas sin enfocarse en lo importante.
Los posteos municipales donde entran en acción los empleados estatales para “curar” y no prevenir se repiten todos los veranos, y este 2025 no fue la excepción. El lema del “Estado presente”, parece ser solo una conjugación de palabras vacías con la que los políticos de turno se llenan la boca. La falta de inversión en obras hídricas termina evidenciando la ineficacia de las autoridades capitalinas de los últimos años. A pesar de defender la obra pública, Tucumán es la provincia que menos invirtió en infraestructura durante los últimos años.
De acuerdo con los datos recopilados en un informe de Usina de Políticas Públicas (IPEC), Tucumán destina un 5,7% de su presupuesto a la obra pública, y de ese total, por lo general se ejecuta menos del 50%, lo que visualiza un desprestigio de la provincia a la obra pública e infraestructura. Sin embargo, los militantes del Partido Justicialista y sus adeptos muestran resistencia a la postura promercado del presidente Javier Milei.

La particularidad capitalina
El presupuesto municipal de San Miguel de Tucumán para el año 2025 es de $317.000 millones, lo que representa un incremento del 62% en comparación con el año actual.
Además, existe la posibilidad latente de tomar mas de USD 200 millones de deuda para ejecutar obras estratégicas, solo se necesita decisión política, responsabilidad y compromiso, tres cosas que tanto la gestión actual como las anteriores no tienen.

Pese a tener un presupuesto amplio, Chahla prefiere invertir en redes sociales, Fiscalía Ambiental o el tardío “Comité de Emergencia”. Mientras tanto, las zonas mas afectadas como: 360 Viviendas, Nueva Esperanza, 2 de Abril y la zona previa al nexo entreSan Miguel y Banda del Río Salí, sufren la misma situación año tras año.
