Con una historia marcada por el esfuerzo y la perseverancia, Luis Medina cumplió el sueño de su vida y se graduó como ingeniero civil en la UTN Tucumán a los 75 años, demostrando que nunca es tarde para volver a estudiar y alcanzar una meta pendiente.
A los 75 años, Luis Medina convirtió la constancia en título universitario y se recibió de ingeniero civil en la Universidad Tecnológica Nacional, Facultad Regional Tucumán. Su historia, marcada por el esfuerzo y la perseverancia, se transformó en un ejemplo inspirador para toda la comunidad educativa y para quienes creen que nunca es tarde para cumplir un sueño.
Luis había iniciado la carrera en su juventud, pero las obligaciones laborales y familiares lo llevaron a postergar sus estudios. Durante décadas priorizó el trabajo y el sostén de su familia, dejando inconcluso un objetivo personal que siempre estuvo presente. Tras jubilarse luego de una extensa trayectoria en la empresa Scania, decidió retomar ese proyecto pendiente y volver a las aulas de la UTN Tucumán con un objetivo: recibirse como ingeniero con título en mano.

Recibirse de la carrera no fue sencillo. Reinsertarse en el ámbito académico a una edad avanzada implicó enfrentar exigencias técnicas, largas horas de estudio y el desafío de adaptarse a nuevas metodologías. Sin embargo, con disciplina y una fuerte convicción, Luis avanzó materia por materia hasta alcanzar la meta final: el título de ingeniero civil.
El emotivo acto de colación tras recibirse se vivió rodeado de familiares, amigos y compañeros, con la presencia de sus cuatro hijos, quienes acompañaron cada paso del proceso. Desde la institución destacaron su ejemplo de compromiso con la educación y remarcaron que la universidad pública está abierta para todos aquellos que desean formarse, sin límites de edad.

Autoridades de la UTN Tucumán subrayaron que la historia de Luis Medina demuestra que el aprendizaje es un camino permanente y que la voluntad puede superar cualquier barrera. Su logro no solo representa una conquista personal, sino también un mensaje claro para las nuevas generaciones: el esfuerzo sostenido y la pasión por el conocimiento siempre encuentran recompensa.
