Tras varios meses de presentaciones públicas en las que el gobernador Osvaldo Jaldo se atribuía la gestión de distintas obras estratégicas en Tucumán, este miércoles reconoció en conferencia de prensa que los proyectos fueron financiados por el Gobierno nacional de Javier Milei.
El mandatario provincial había acusado reiteradas veces al presidente de no enviar fondos a Tucumán y de paralizar la obra pública. Sin embargo, las obras del Aeropuerto Internacional Benjamín Matienzo, la nueva cárcel de Benjamín Paz, el acueducto de Vipos y distintos tramos de rutas nacionales fueron impulsadas y financiadas por Nación.
En los últimos meses, Jaldo utilizó estas obras en actos y anuncios oficiales como parte de su campaña política, presentándolas como logros de su gestión. El contraste entre aquel discurso y la admisión de hoy expone, según referentes opositores, una contradicción que consideran “una nueva estafa y mentira a los tucumanos”.
Fuentes nacionales remarcaron además que todas estas gestiones fueron articuladas a través de Lisandro Catalán, actual vicejefe del Ministerio del Interior y presidente de La Libertad Avanza Tucumán, quien ofició de intermediario para que las obras lleguen a la provincia.
La admisión de Jaldo marca un giro en el relato oficial y abre un nuevo capítulo en la disputa política por la apropiación de los resultados de la obra pública en la provincia.


