Mientras el bebé de 11 meses, que sufrió intoxicación por cocaína, se recupera satisfactoriamente en el Hospital de Niños, la Justicia está evaluando las acciones a tomar.
El comisario Carlos Ruiz, jefe de la Unidad Regional Este, señaló que es probable que se proceda a separar a la madre, quien “admitió en la guardia que asumía que ella era consumidora de cocaína en primera instancia”, lo cual habría contribuido al daño. sufrido por la criatura.
La madre llegó al hospital el domingo a las 19 horas con el bebé, quien presentaba obnubilación, tendencia al sueño y desviación de los ojos, según la directora del hospital, Inés Gramajo. Confirmó que los análisis de orina dieron positivos para cocaína.
La familia del niño, residente en el centro de Alderetes, estaba celebrando cuando empezaron a notar algo inusual en el pequeño. El padre del niño afirmó que “evidentemente hubo negligencia. Lo más importante es que mi hijo está bien, gracias a Dios”. También expresó su dolor al ver que algunos señalaban a su esposa como adicta, aclarando que no sabe si consume cocaína, pero eso no la convierte en adicta.

El hombre, que trabaja como camionero, reiteró que sus hijos están bien cuidados. “Aquí los niños tienen todo, van a la escuela, vienen bien, tienen a su familia y no les falta nada”.
El comisario Ruiz informó que el martes se llevó a cabo un allanamiento en la vivienda, con la participación de la Unidad Fiscal de Violencia Familiar y de Género I y de la Dinayf.
“Es probable que la madre sea separada y no estoy seguro si lo mismo ocurrirá con el padre. En estos casos, se considera la opción de los abuelos maternos y paternos, y si no, la custodia letrada a través de la Sala Cuna. Sabemos que hubo un gran riesgo de vida y que los médicos lograron estabilizar al bebé”, advirtió.
Añadió que “es una situación muy compleja; hay otros dos menores en el domicilio. Por el momento, permanecen en la misma vivienda, pero están siendo supervisados por las instituciones del Estado y por una de las abuelas que residen en el lugar”.
