La situación de escasez de combustible en Argentina llevó al Gobierno a tomar medidas, como la importación de 10 barcos de combustible en colaboración con las petroleras. Esto se debe a la inusual demanda provocada por las expectativas de devaluación tras las elecciones del domingo, lo que ha resultado en la falta de combustibles en algunas estaciones de servicio en diversas partes del país.
Fue la propia secretaria de Energía de la Nación, Flavia Royón, quien se expresó sobre el asunto y señaló que “con estas medidas queremos llevar tranquilidad en el abastecimiento”, tras reconocer la “inusual demanda de combustible”.
Si bien dijo que “hoy estamos con récord de producción”, reconoció que la demanda está “inusualmente alta y los tiempos de la logística no han podido dar abasto”.
Y atribuyó ello a “especulaciones en el escenario de elecciones generales”, sumado al movimiento turístico en el país.
El precio actual del litro de nafta súper está en su valor más bajo en los últimos 10 años.
El promedio nacional cuesta 86 centavos de dólar ($300) al tipo de cambio oficial; mientras que la inflación acumulada hasta octubre ronda el 120%, los precios de los combustibles aumentaron solo 60%.
Pero la falta de combustibles es más grave en el interior del país: en distintas provincias, hay varias estaciones de servicio que decidieron suspender el expendio, mientras que otras venden a cuentagotas, con cupos.
Ante este panorama, cámaras de expendedores emitieron un comunicado a través del cual aseguraron que “lo que se inició con quiebres dispersos de stock en regiones o zonas puntuales, se ha ido generalizando rápidamente con mayor intensidad a todos los productos, a lo largo y lo ancho del país, generando zozobra en nuestra actividad y complicaciones a los consumidores”.
Además, aclararon que las estaciones de servicio “no tenemos injerencia en la falta de una adecuada provisión de combustibles”.
