Mariana Fabbiani regreso a la televisión abierta después de dos años de ausencia y lo ha hecho al frente del clásico programa “El diario de Mariana”, que condujo durante varias temporadas en el canal eltrece. Ahora, en las tardes de América y con un equipo de panelistas renovado, se adentra en temas de actualidad, pero evitando el amarillismo.
En una entrevista reciente, Mariana mencionó que intenta ser muy cuidadosa con las palabras, especialmente cuando se tratan temas dolorosos. Busca ponerse siempre en el lugar del otro y mantener su estilo y forma de pensar en el programa, evitando ir en contra de lo que es y lo que cree. Aunque el programa ha tenido buenos resultados, si siente que no se abordan los temas como ella considera necesario, le queda un sabor amargo.
El programa es una producción de Mandarina, la productora de su esposo Mariano Chihade. Mariana aclaró que aunque no es socia fundadora, ha sido parte importante en el desarrollo de la empresa. Le enorgullece el lugar que Mandarina ocupa y los valores que se respetan en la productora.
Antes de conocer a Chihade, Mariana condujo otros programas producidos por sus parejas anteriores. Comenta entre risas que tiende a trabajar con sus parejas productoras y destaca la importancia de tener un productor cercano para ayudar a llevar a cabo el programa de manera efectiva.
Con respecto a su regreso a la televisión diaria, sus hijos al principio no lo tomaron muy bien, ya que la presencia de su madre en casa cambió. Sin embargo, ahora están más tranquilos y Mariana también está disfrutando de su trabajo de manera más relajada. Además, tuvo la suerte de estrenar el programa durante las vacaciones de sus hijos.
Sobre las versiones de que mantuvo un romance con Luis Miguel durante la filmación de un videoclip, Mariana asegura que no pasó nada y que a veces es difícil que la gente crea la verdad. Ella lo toma con humor y menciona que, aunque nunca pasó nada, podría haber sido posible dadas las circunstancias de aquel momento.
En resumen, Mariana Fabbiani ha vuelto a la televisión con su estilo característico, enfocándose en temas de actualidad con sensibilidad y evitando el amarillismo. Su regreso ha sido bien recibido y ha encontrado un equilibrio entre su vida laboral y personal.
