Lo que debía ser una noche de música y celebración terminó con momentos de tensión en la localidad tucumana de Mancopa, donde una multitud desbordó el escenario tras el show del cantante de guaracha Dany Hoyos. Como consecuencia del incidente, una mujer sufrió una fractura luego de que cediera una de las estructuras de acceso al escenario.
Según relató el propio artista en diálogo con Nuevo Diario, más de 3.000 personas asistieron al espectáculo y, una vez finalizada la presentación, decenas de fanáticos subieron al escenario con la intención de sacarse fotografías y saludar al cantante.
“Terminamos el show y la gente invadió el escenario. Había niños, mayores, todos querían sacarse una foto”, contó Hoyos al recordar los minutos posteriores al recital.
Frente al avance del público, el locutor del evento pidió en reiteradas oportunidades que las personas descendieran de la estructura, advirtiendo sobre el riesgo que representaba la gran cantidad de personas concentradas sobre la tarima. Mientras tanto, el personal de seguridad intervino para retirar al artista del lugar.
Fue durante esa maniobra cuando se produjo el accidente. La escalera de acceso, que era utilizada simultáneamente por personas que intentaban subir y bajar, no soportó el peso y terminó colapsando.
Como consecuencia del derrumbe y el amontonamiento, una mujer sufrió una fractura y debió recibir asistencia médica inmediata en el lugar. Afortunadamente, no se registraron otras personas con lesiones de gravedad y Dany Hoyos resultó ileso.
Tras el episodio, el cantante agradeció el cariño recibido por el público tucumano, aunque también señaló que el incidente dejó al descubierto fallas en la organización del evento.
“Esto se debió a un descuido en la seguridad del evento. Lo ocurrido nos deja una gran enseñanza sobre la importancia de reforzar de manera estricta los controles en este tipo de espectáculos masivos para evitar que se repitan incidentes de esta gravedad”, expresó.
El hecho generó preocupación entre los asistentes y volvió a poner el foco en las medidas de seguridad necesarias para eventos con gran convocatoria, especialmente en los momentos posteriores a los espectáculos, cuando suele producirse el mayor acercamiento del público hacia los artistas.
