Un relevamiento reciente muestra un fuerte deterioro en la imagen del gobernador tucumano y su gabinete, con una amplia mayoría de opiniones desfavorables.
Un nuevo sondeo sobre la gestión del gobernador de Tucumán, Osvaldo Jaldo, refleja un escenario preocupante para el oficialismo provincial: el 78% de los consultados manifestó tener una imagen negativa, mientras que solo un 22% mantiene una valoración positiva.
De acuerdo al gráfico difundido, dentro de la percepción positiva, apenas un 7% considera la gestión como “muy buena”, mientras que un 15% la califica como “buena”. En contraste, la gran mayoría se inclina por una evaluación negativa, evidenciando un fuerte descontento.

El dato expone un claro desgaste en la imagen del mandatario y su equipo de gobierno, en un contexto marcado por reclamos sociales, cuestionamientos a la gestión y una creciente tensión política en la provincia.
Si bien no se detallan en el relevamiento las causas específicas de esta caída, distintos sectores vienen señalando problemas vinculados a la economía, la seguridad y la administración pública.
Este nivel de imagen negativa podría tener consecuencias directas en el escenario político de Tucumán, especialmente de cara a futuros procesos electorales, donde la percepción pública juega un rol determinante.
En ese sentido, el desafío para el gobierno será revertir esta tendencia y recuperar la confianza de una ciudadanía que, según estos datos, muestra un alto nivel de insatisfacción.
