El Senado debatirá el próximo miércoles 11 de febrero el proyecto de modernización laboral, luego de que el oficialismo confirmara la convocatoria a una sesión extraordinaria tras una reunión con bloques aliados.
La jefa del bloque de La Libertad Avanza en la Cámara alta, Patricia Bullrich, aseguró que la iniciativa se encuentra “en un 95% cerrada” y sostuvo que el llamado a sesión responde a la convicción de que existen condiciones políticas para avanzar con el tratamiento.
“Nosotros creemos que sí. Si no, no convocaríamos”, afirmó Bullrich al ser consultada sobre el respaldo parlamentario con el que cuenta el proyecto. Desde los bloques dialoguistas coincidieron en que el texto muestra avances significativos y valoraron la apertura del Gobierno al diálogo, aunque anticiparon que continuarán las conversaciones para terminar de definir los puntos pendientes antes del martes 10.
La reunión se extendió por más de dos horas y tuvo lugar en la oficina central que la Unión Cívica Radical mantiene en el Senado. Participaron, además de Bullrich, el presidente del bloque radical Eduardo Vischi, los titulares de los bloques del PRO y de Provincias Unidas, Martín Goerling y Carlos Espínola, junto a senadores provinciales como Carlos Arce (Misiones), Julieta Corroza (Neuquén), Beatriz Ávila (Tucumán) y Edith Terenzi (Chubut), entre otros.
Al término del encuentro, Vischi destacó que se lograron acercamientos en temas que generaban dudas. “Pudimos avanzar en varios puntos y alcanzar entendimientos. Aún quedan cuestiones por delinear, pero en general estamos conformes con el texto al que se está arribando”, señaló. En la misma línea, confirmó que ya se firmó el pedido de sesión para el 11 de febrero, con el objetivo de llegar a esa fecha con un acuerdo amplio sobre la iniciativa.
Uno de los aspectos que continúa bajo análisis es el capítulo fiscal y su eventual impacto en las provincias, particularmente en lo referido a la coparticipación. Desde los bloques provinciales expresaron cautela y plantearon la necesidad de resguardar los recursos locales. En ese marco, se evalúan alternativas que podrían contemplar beneficios graduales, con foco inicial en pequeñas y medianas empresas, como parte de una estrategia para fomentar el empleo formal sin afectar los equilibrios fiscales.
Bullrich remarcó que, por decisión de la mesa de negociación, no se darán a conocer públicamente los cambios consensuados antes del debate. “Creemos que es mejor que la ley se discuta cuando corresponda, en el recinto, y no por partes”, sostuvo. La senadora insistió en que la mayor parte del proyecto ya está acordada y que los temas restantes se resolverán en conversaciones entre gobernadores, senadores y funcionarios del área económica y política.
La modernización laboral es presentada por el oficialismo como una herramienta clave para actualizar normas vigentes, reducir la informalidad y generar condiciones más dinámicas para la creación de empleo, en un contexto económico que exige mayor previsibilidad y reglas claras. Con ese enfoque, el Gobierno busca arribar a la sesión del 11 de febrero con un texto consensuado que permita avanzar en una discusión de fondo sobre el mercado de trabajo.
En paralelo, durante la jornada también se abordaron cuestiones vinculadas a la agenda parlamentaria. Si bien no hubo definiciones sobre la presidencia provisional del Senado —que se resolverá en la sesión preparatoria del martes 24—, sí se acordaron algunos cargos en comisiones clave. El senador riojano Juan Carlos Pagotto presidirá la Comisión de Acuerdos, mientras que el formoseño Francisco Paoltroni continuará al frente de la Comisión de Relaciones Exteriores.

