La crisis interna del peronismo continúa profundizándose en distintos puntos del país, con enfrentamientos públicos entre dirigentes, reconfiguraciones de poder y señales de debilitamiento electoral. A más de dos años de la derrota nacional en las elecciones presidenciales de 2023, que consagraron a Javier Milei como presidente, el Partido Justicialista atraviesa un escenario de fragmentación política y pérdida de cohesión territorial.
En la provincia de Buenos Aires, la interna sumó un nuevo capítulo con declaraciones de alto voltaje. Gilberto Alegre, intendente de General Villegas y dirigente histórico del PJ, lanzó duras críticas contra Cristina Fernández de Kirchner, a quien calificó como “delincuente condenada por delitos comunes”. Además, marcó una ruptura ideológica al afirmar que “el kirchnerismo no es peronismo”, diferenciándolo del movimiento tradicional y asociándolo al “socialismo del siglo XXI”.
Las declaraciones de Alegre, hoy alineado al espacio que impulsa el gobernador Axel Kicillof bajo el sello Movimiento Derecho al Futuro, contrastaron con la postura de otros referentes bonaerenses. El intendente de Pehuajó, Pablo Zurro, se expresó en defensa de la ex presidenta y cuestionó con dureza a los sectores internos que se alejan del kirchnerismo, reflejando la profundidad de la grieta dentro del justicialismo provincial.
La tensión también se replica en Tucumán, donde el gobernador Osvaldo Jaldo dispuso cambios clave en la conducción de la Caja Popular de Ahorros, una de las instituciones financieras más relevantes de la provincia. La remoción de funcionarios vinculados al diputado nacional Carlos Cisneros y al gremio bancario generó un fuerte impacto político y reavivó la interna del peronismo tucumano.
En paralelo, Jaldo dejó mensajes públicos que fueron interpretados como críticas directas a la intendenta de San Miguel de Tucumán, Rossana Chahla. Durante la presentación de un plan de obras en una comuna del interior, el mandatario provincial afirmó que “esto no es TikTok, esto es la realidad”, en alusión a la exposición mediática de la jefa municipal y a versiones que la señalan como posible candidata a la gobernación en 2027.
Las tensiones internas se ven reforzadas por los resultados electorales recientes. En la capital tucumana, La Libertad Avanza logró imponerse en la mayoría de los circuitos urbanos, desplazando al peronismo de distritos históricamente favorables. El desempeño del espacio libertario en San Miguel de Tucumán dejó en evidencia una pérdida de apoyo territorial del oficialismo y abrió reproches internos sobre la falta de trabajo político y gestión municipal en zonas clave.
Analistas coinciden en que estos episodios no son aislados, sino parte de un proceso más amplio de desgaste del peronismo a nivel nacional. Desde la derrota electoral de 2023, el espacio no ha logrado recomponer una conducción clara ni unificar criterios estratégicos, lo que se traduce en disputas públicas, reordenamientos forzados y retrocesos electorales en distritos históricamente propios.
Mientras el oficialismo peronista intenta contener sus internas, la sucesión de conflictos y derrotas continúa alimentando la percepción de un movimiento en crisis, sin liderazgo definido y con crecientes dificultades para recuperar competitividad frente a nuevas fuerzas políticas que avanzan sobre su tradicional base territorial.


