El Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) informó que la inflación mayorista acumulada durante 2025 fue del 26,2%, el registro más bajo desde 2017, cuando el indicador había alcanzado el 18,8%. El dato confirma una fuerte desaceleración respecto de 2024, año en el que el Índice de Precios Internos al por Mayor (IPIM) había trepado al 67,1%.
La variación anual implicó una reducción de 40,9 puntos porcentuales en comparación con el año previo, consolidando una tendencia descendente en los precios a nivel mayorista y marcando una diferencia significativa frente a los niveles de inflación registrados en los últimos años.
En diciembre de 2025, el IPIM mostró un incremento mensual del 2,4%, lo que representó una aceleración de 0,8 puntos porcentuales respecto al 1,6% observado en noviembre. Según el informe oficial, el aumento estuvo impulsado tanto por los productos nacionales como por los importados.
Un dato relevante para el análisis económico es que la inflación mayorista del año quedó por debajo del Índice de Precios al Consumidor (IPC), que cerró 2025 con un acumulado del 31,5%. Esta brecha es observada por analistas como una señal de menor presión de costos desde el sector productivo hacia los precios finales.
En cuanto a la composición del aumento de diciembre, los productos nacionales registraron una suba del 2,4%, mientras que los importados avanzaron un 1,7%. Dentro de la producción local, los rubros con mayor incidencia en el índice fueron los refinados del petróleo (0,70%), alimentos y bebidas (0,38%), petróleo crudo y gas (0,24%), vehículos y autopartes (0,23%) y productos agropecuarios (0,21%).
El desempeño del índice mayorista se da en el marco de un programa económico centrado en el ordenamiento fiscal, la reducción de la emisión monetaria y la liberalización de precios relativos impulsado por el Gobierno nacional. En ese contexto, la fuerte desaceleración del IPIM es interpretada como una señal de estabilización macroeconómica y de corrección de distorsiones acumuladas en años anteriores.
Si bien el repunte mensual de diciembre muestra que el proceso no está exento de tensiones, el cierre anual en mínimos de ocho años refuerza la lectura de que las medidas adoptadas por la administración de Javier Milei comienzan a reflejarse en los indicadores de precios a nivel mayorista, un componente clave para la evolución futura de la inflación general.

