Las imágenes de presos limpiando playas salvadoreñas se viralizaron recientemente en redes sociales, generando elogios de usuarios de distintos países. Incluso, el propio Bukele destacó que cada día de trabajo equivale a dos días de reducción de condena, y aclaró que el programa no está disponible para condenados por homicidio ni delitos sexuales.
El gobierno de El Salvador, encabezado por el presidente Nayib Bukele, avanza con la implementación del plan “Cero Ocio”, una política penitenciaria que busca reducir la inactividad en las cárceles mediante la capacitación y el trabajo de personas privadas de la libertad. La iniciativa, presentada como un programa de reinserción y autosostenibilidad, involucra actualmente a decenas de miles de reclusos en tareas productivas dentro y fuera de los centros penales.
Según información oficial difundida por el propio gobierno salvadoreño, cerca de 45.000 presos participan del programa, todos ellos sin vínculos con pandillas y clasificados en fases de confianza y buena conducta. Las actividades incluyen talleres textiles, fabricación de calzado, carpintería, producción de mobiliario escolar, reparación de maquinaria, automoción, agricultura, ganadería y construcción de infraestructura pública.

En el área textil, alrededor de 6.500 reclusos producen hasta 600.000 prendas por mes destinadas a instituciones estatales. Otros 6.000 internos fabrican aproximadamente 150.000 pares de zapatos mensuales, mientras que más de 2.400 elaboran muebles escolares, alcanzando una producción cercana a las 90.000 unidades. Además, cientos de presos trabajan en talleres de reparación de electrodomésticos, tapicería, alfarería, pintura artística y producción de detergentes.

El plan también contempla trabajos extramuros bajo estricta supervisión. Más de 15.000 reclusos participan en cuadrillas de construcción, especialmente en la remodelación y edificación de escuelas, mientras que otros 8.000 realizan tareas de limpieza, fumigación y mantenimiento en hospitales, espacios públicos y zonas turísticas, como playas del país.

Desde el gobierno sostienen que el sistema penitenciario se rige por el orden, el control y la disciplina, y que el plan “Cero Ocio”, iniciado formalmente en 2024, permite capacitar a los internos en oficios con salida laboral. Según las autoridades, esto contribuye tanto a la reducción de costos del Estado como a la reinserción social de los reclusos.
El programa se desarrolla en paralelo al endurecimiento de la política de seguridad impulsada por Bukele, que incluye el régimen de excepción vigente desde 2022 y la creación del Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT), una megacárcel con capacidad para 40.000 personas. De acuerdo con datos oficiales, la tasa de homicidios en El Salvador cayó de más de 100 por cada 100.000 habitantes en 2015 a poco más de 2 en 2025.


