El Gobierno de Javier Milei pisa el acelerador para terminar con las trabas que, durante décadas de populismo, han impedido la creación de empleo genuino en Argentina. El ministro de Economía, Luis Caputo, adelantó los tres lineamientos centrales de la nueva reforma laboral, un pilar fundamental del cambio estructural que el país necesita.
Esta reforma, que será enviada al Congreso junto con el Presupuesto 2026, busca desmantelar el modelo corporativo y de litigiosidad que, bajo la excusa de “proteger al trabajador”, solo logró expulsar a millones a la informalidad y fundir a las Pymes.

En diálogo con LN+, Caputo precisó que el primer eje es un golpe directo a la “industria del juicio”. Se busca incentivar la formalización reduciendo drásticamente los costos de contratación. El ministro explicó que se evalúa “bajar las cargas patronales y reemplazarlas por un fondo de cese”.
Esta medida es clave, ya que apunta a que las empresas no enfrenten los compromisos leoninos de la actual ley de trabajo, dándoles previsibilidad y eliminando el poder extorsivo de los sindicatos y abogados laboralistas que lucran con la litigiosidad.
El segundo lineamiento es una revolución en el Impuesto a las Ganancias. Caputo adelantó cambios para ampliar las deducciones. Los contribuyentes podrán descontar una amplia gama de gastos personales, “desde una cafetera hasta la cuota de un crédito hipotecario”.
Esta iniciativa no solo alivia el bolsillo de la clase media, sino que estimula la solicitud de facturas, promoviendo la formalización económica y la transparencia que el kirchnerismo siempre desalentó.
El tercer eje es el motor del crecimiento: la creación de un régimen de nuevo empleo. Caputo sostuvo que esta medida, que ofrecerá mayores beneficios para los empleadores, apunta a revertir la parálisis absoluta en la generación de puestos de trabajo privados registrada en las últimas décadas de populismo.

La filosofía del Gobierno es clara y opuesta al kirchnerismo, que solo sabía subir impuestos. “Para bajar impuestos, necesitamos que el país crezca. Subir impuestos no es una opción. Por eso apuntamos a que crezca el nivel de formalidad y la economía”, sentenció el titular del Palacio de Hacienda.
Aunque desde el oficialismo se mantiene el hermetismo sobre el texto final, también trascendieron otras medidas en estudio que modernizarían las relaciones laborales, como el banco de horas y los convenios por empresa, rompiendo con la rigidez de los convenios colectivos que hoy frenan la productividad.
