Susana Trimarco, millones y falta de transparencia. Detrás del relato heroico que la consagró como símbolo de la lucha contra la trata, crece un fuerte cuestionamiento político y social por el manejo de los fondos públicos que recibió su fundación durante los gobiernos kirchneristas.
La Fundación María de los Ángeles, creada en 2007, fue beneficiaria de millones de pesos en subsidios nacionales y provinciales, sin que hasta hoy se conozcan con claridad los resultados concretos de su gestión ni las rendiciones detalladas de esos recursos.
Entre 2012 y 2015, las transferencias del Estado nacional superaron los $23 millones, en el marco de convenios firmados con distintos ministerios del gobierno de Cristina Kirchner. A eso se sumaron aportes directos del Gobierno tucumano, bienes cedidos y hasta vehículos oficiales.
Dirigentes políticos, como la senadora Silvia Elías de Pérez, exigieron hace años informes completos sobre el uso de los fondos. “Queremos saber en qué se gastó cada peso. No hay transparencia”, señaló. Sin embargo, ni el kirchnerismo ni la propia fundación dieron respuestas públicas suficientes.
Las críticas se repiten entre ONG que trabajan en el mismo tema y que nunca recibieron semejante nivel de ayuda estatal. “Mientras otras organizaciones se sostenían con donaciones o trabajo voluntario, la fundación de Trimarco recibía millones y apoyo político”, denunció una referente social.
La relación con el poder político fue siempre evidente: Trimarco mantuvo vínculos cercanos con el kirchnerismo, acompañó actos oficiales y fue candidata por el Frente para la Victoria. Ese vínculo explica —según dirigentes opositores— por qué su fundación se convirtió en la preferida del gobierno para canalizar fondos y subsidios.
Pese a los reclamos de auditoría y los pedidos de informes, la rendición de cuentas nunca fue publicada en detalle, ni por la fundación ni por los organismos del Estado que otorgaron los recursos.
Hoy, a más de una década de aquellas millonarias transferencias, las dudas persisten. La historia de Susana Trimarco, presentada como símbolo de lucha, arrastra también la sombra del favoritismo político y la falta de transparencia, que empañan una causa que alguna vez unió a toda la sociedad argentina.
Fuente: https://periodicotribuna.com.ar/susana-trimarco-millones-subsidios-y-lavado-de-dinero/
