Una investigación de la División de Represión de Estupefacientes (DRE) de Brasil reveló que integrantes de la organización criminal Comando Vermelho negociaban la adquisición de drones equipados con cámaras térmicas, una tecnología capaz de detectar personas incluso en la oscuridad.
Los mensajes interceptados por los investigadores fueron incorporados a la denuncia presentada por el Ministerio Público de Río de Janeiro (MPRJ), que sirvió como base para la megaoperación policial realizada el martes pasado en las favelas del Complejo de Alemão y Penha.
En el operativo participaron alrededor de 2.500 agentes y derivó en intensos enfrentamientos, con un saldo de 113 detenidos y más de 120 personas fallecidas, según informó el portal G1 del grupo Globo. Sin embargo, pocos líderes de la organización fueron capturados, y uno de los principales jefes, Edgar Andrade —alias “Doca”—, logró escapar.
De acuerdo con los mensajes interceptados, los narcotraficantes discutían la necesidad de “analizar la imagen térmica” y “adaptarse a la tecnología”, lo que confirma la intención de utilizar equipamiento avanzado para reforzar la vigilancia y el control territorial durante los enfrentamientos con las fuerzas de seguridad.
Las autoridades sostienen que el objetivo del Comando Vermelho era aumentar su capacidad de detección y respuesta frente a las redadas policiales, consolidando así su dominio sobre más de mil comunidades en el estado de Río de Janeiro.

