La Cámara Federal de Casación Penal volvió a rechazar un planteo de la defensa de Cristina Fernández de Kirchner en la causa Vialidad, confirmando el uso de la tobillera electrónica y el régimen de visitas fijado en su arresto domiciliario.
Este martes, la Sala IV del tribunal declaró inadmisible el recurso extraordinario con el que la ex presidenta buscaba que la Corte Suprema revisara la decisión del pasado 11 de julio, cuando ya se había ratificado por mayoría la implementación del dispositivo de control.
Los jueces Gustavo Hornos y Diego Barroetaveña sostuvieron que las restricciones impuestas no afectan de manera irrazonable los derechos de la ex mandataria, sino que garantizan un control judicial efectivo sobre el cumplimiento de la pena. En esa línea, remarcaron que la prisión domiciliaria es una medida excepcional y que las condiciones fijadas buscan asegurar su correcta ejecución.
En disidencia, Mariano Borinsky reiteró su posición de que la Corte debía intervenir para analizar garantías vinculadas a la privacidad e intimidad. Sin embargo, la mayoría del tribunal volvió a imponerse.
La defensa de Cristina Kirchner también había planteado la recusación de tres jueces de la Corte Suprema —Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti— en un intento por apartarlos de la causa, lo que fue cuestionado por el Fiscal General Mario Villar, quien pidió rechazar la maniobra por improcedente.
Con este nuevo fallo, la ex presidenta suma otro traspié en sus intentos de evitar las medidas de control dispuestas en su condena. Ahora, solo le resta la vía de la queja directa ante la Corte Suprema, aunque la jurisprudencia indica que las chances de éxito son limitadas.

