El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó este jueves un decreto que establece nuevos aranceles recíprocos para decenas de países, con tasas que oscilan entre el 10% y el 41%. La medida, que forma parte de una estrategia más amplia para reequilibrar la balanza comercial estadounidense, se enmarca en un contexto de tensiones globales en materia de comercio exterior.
Según informó la Casa Blanca, Argentina se encuentra entre los países menos afectados por esta disposición, ya que se le aplicará el nivel más bajo del esquema arancelario, equivalente al 10%.
Un funcionario de alto rango del Gobierno estadounidense explicó los criterios de aplicación. “Si Estados Unidos tiene un superávit comercial con un país determinado, los aranceles para ese país serán del 10%. En cambio, si el déficit comercial con ese país es pequeño, se aplicará un arancel del 15%”, detalló. Las tarifas más altas, de hasta el 41%, se reservarán para naciones con desequilibrios comerciales considerados significativos.
Además de los nuevos aranceles, el mandatario republicano anunció que en las próximas semanas se implementarán nuevas reglas de origen para determinar las tarifas aplicables a productos que ingresen a través de terceros países. “Los detalles se están ultimando”, aseguró el mismo funcionario.
En cuanto a China, uno de los principales socios comerciales de Estados Unidos, se indicó que aún no se ha tomado una decisión definitiva sobre su situación. El vínculo entre Washington y Beijing continúa siendo una de las incógnitas más relevantes del escenario comercial global.
Respecto a India, el funcionario mencionó que existen “diferencias geopolíticas sobre el grupo BRICS y Rusia” que complican las relaciones bilaterales, aunque aclaró que “esas diferencias no se pueden resolver de la noche a la mañana”.
La decisión de Trump se suma a otras medidas recientes que refuerzan su enfoque proteccionista, como el incremento del arancel al 50% sobre las importaciones de cobre, también anunciado esta semana.

