La violencia perpetrada por el grupo Hamas se cobró otra vida, luego de su ataque terrorista del 7 de octubre. Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) confirmaron el hallazgo del cuerpo de Ron Sherman en la Franja de Gaza.
Sherman, quien era sobrino del músico argentino León Gieco, fue secuestrado por Hamas y oculto en uno de los túneles en la Franja de Gaza. Con 19 años, formaba parte de una unidad militar encargada de supervisar el paso de mercancías desde Israel hacia Gaza.
En sus últimos mensajes a su padre, Ron advirtió sobre la presencia de terroristas, mencionando la presencia de Hamas en la base. Antes de caer en manos del grupo fundamentalista, expresó: “No puedo hablar más. Estoy listo. Es el fin. Los quiero mucho. Chau”.
Los cuerpos de Ron Sherman, Nick Beiser (de 19 años, quien trabajaba como chofer en un cuartel de policía), y Elia Toledano (de 28 años, productora en el Festival de Nova) fueron hallados cerca. Este festival, originalmente una celebración musical, fue transformado por Hamas en una cacería humana.
Las fuerzas militares, específicamente la Brigada 551 y la Unidad 504 de Inteligencia, llevaron a cabo la recuperación de los cuerpos, que posteriormente fueron identificados por el Instituto de Medicina de Israel.
El ataque terrorista llevado a cabo por Hamas dejó más de 1.200 personas fallecidas, cientos de mutilados y alrededor de 240 secuestrados, entre civiles y militares. Para la organización fundamentalista, los cautivos son considerados como botín de guerra, utilizados para fortalecer su estrategia defensiva en la Franja de Gaza.
En este escenario, los líderes de Hamas iniciaron negociaciones opacas con Estados Unidos e Israel, a través de altos funcionarios de Qatar, Egipto y Turquía. El Emirato de Qatar ofrece protección a los líderes de Hamas en santuarios ubicados en Doha, mientras que el gobierno turco condena diariamente la ofensiva israelí, considerándola una amenaza fundamentalista y respaldando la liberación de los secuestrados.
Durante las primeras cuatro semanas del conflicto, Hamas intercambió rehenes por alto el fuego, liberación de prisioneros palestinos condenados por terrorismo en Israel y envíos de camiones con alimentos, agua y medicinas, que en gran medida fueron utilizados para sus propios terroristas.
Sin embargo, cuando Estados Unidos y Egipto exigieron la liberación de jóvenes y adultos, las negociaciones concluyeron sin resultados. Antes de suspenderse las conversaciones en Doha, Hamas propuso intercambiar a la familia Bibas – Kfir, Ariel, Shiri y Yarden– por 60 palestinos condenados por actos terroristas en territorio israelí.
Hasta el momento, se desconoce si Kfir de 11 meses, Ariel de 4 años y su madre Shiri de 32, están aún con vida. Recientemente, Israel inició negociaciones reservadas en El Cairo para recuperar más rehenes, mientras que desde Washington se insta a Qatar a persuadir a Hamas para participar en nuevas negociaciones de intercambio de secuestrados civiles.
Los resultados son inciertos, ya que Israel y Estados Unidos rechazan cualquier oferta que considere a los rehenes como mercancía para facilitar la estrategia defensiva de Hamas.
