Los Pumas se encuentran a tan solo 72 horas de un partido crucial que definirá su destino en el Mundial de rugby en Francia. El próximo sábado, a partir de las 12 horas, el equipo argentino se medirá contra Gales en los cuartos de final del torneo. Después de su victoria sobre Japón en Nantes, con un marcador de 39-27, el equipo viajó a Marsella, donde se llevará a cabo el enfrentamiento contra el equipo europeo. Durante su estancia en Marsella, el plantel recibió una visita inesperada.
Este miércoles por la mañana, a eso de las 6.30, cinco jugadores del conjunto argentino fueron elegidos por World Rugby para un control antidoping sorpresa en la previa al encuentro contra los Dragones Rojos. Tanto Marcos Kremer, Santiago Carreras, Thomas Gallo -tres que serán titulares el sábado- como Joaquín Oviedo y Martín Bogado, fueron sometidos a un análisis de sangre y orina.
Dicho control se produjo en el marco del programa “Keep Rugby Clean” que impulsa la entidad que rige los destinos de la disciplina en el mundo. En su sitio oficial, la federación tiene un apartado especial en el que da detalles sobre este movimiento para promover el juego limpio.
“El control de dopaje implica que un oficial de control de dopaje capacitado efectúe la recolección de una muestra de sangre u orina de un jugador. Frecuentemente, ambos tipos de muestras se recogen en el mismo control. A veces se lo denomina ‘test de drogas’. Los jugadores y los equipos nunca reciben un aviso anticipado de un control. Se le puede pedir a usted que se someta a un control en cualquier momento y en cualquier lugar (como por ejemplo en su casa, lugar donde pasa la noche u hotel) y las muestras se analizan para una amplia gama de sustancias de dopaje. Es una oportunidad para demostrar que está compitiendo limpiamente y también es uno de los métodos más eficaces para detectar a los que están haciendo trampa”, indica WR en su explicación sobre la campaña.
¿CÓMO FUE EL PROCEDIMIENTO?
Los jugadores de Los Pumas, en particular Kremer, Santiago Carreras, Gallo, Oviedo y Bogado, fueron sometidos a un proceso de control antidopaje. En primer lugar, se les leyeron sus derechos y responsabilidades relacionados con el control y luego firmaron el formulario necesario para dar inicio al proceso de prueba antidopaje. Es importante destacar que no cumplir con este proceso constituiría una violación de las reglas antidopaje, con una sanción potencial de hasta cuatro años de suspensión.
Posteriormente, tras la lectura y firma de los documentos, los cinco jugadores argentinos se quedaron con una copia de lo que habían firmado para su referencia futura.
En lo que respecta a los resultados del control antidopaje, las muestras de sangre y orina de cada jugador se enviarán a un laboratorio acreditado por la Agencia Mundial Antidopaje (WADA) para su análisis. Según las normativas de World Rugby, el tiempo que lleva este proceso varía y puede tomar algunas semanas, dependiendo del análisis específico. Además, se menciona que los resultados se comunican a la organización antidopaje que llevó a cabo el control, pero generalmente solo se informan si el resultado es positivo.
