El joven ajedrecista oriundo de Tafí Viejo obtuvo el título invicto en la categoría Sub-12 disputada en Córdoba. En su debut internacional, cosechó seis victorias y un empate frente a competidores de toda la región.
El ajedrez tucumano sumó un nuevo hito de la mano del juvenil Lucio Rodríguez Terraza. Con apenas 12 años, el representante oriundo de la ciudad de Tafí Viejo se coronó campeón invicto de la categoría Sub-12 en la XII Copa Latinoamericana de Ajedrez Infantil, desarrollada en la localidad cordobesa de La Falda.
En lo que constituyó su primera experiencia en un certamen de nivel internacional, el joven completó una destacada actuación al cosechar 6,5 puntos sobre 7 posibles —producto de seis triunfos y una sola tabla— en un cuadro competitivo integrado por 47 ajedrecistas.
De una aplicación digital a la elite infantil en tiempo récord
El ascenso de Rodríguez Terraza en el tablero se caracteriza por su notable rapidez. Sus primeros contactos con la disciplina se produjeron en febrero de 2025 a través de una aplicación móvil de aprendizaje. Tras un par de meses de práctica autodidacta, comenzó a competir presencialmente en el Club 64 de San Miguel de Tucumán, bajo la dirección técnica de su entrenador Marcos Languidey.
Actualmente, el joven entrena un promedio de 12 horas semanales combinando táctica, análisis de partidas y estudio de aperturas, teniendo como referente histórico al gran maestro cubano José Raúl Capablanca.
Desempeño escolar, proyección deportiva y el sueño de la gran maestría
Además de su recorrido frente al tablero —donde compite tanto en torneos de mayores como en el certamen provincial donde marcha puntero—, Lucio es abanderado en el colegio Inmaculado Corazón de María, practica básquet en el club Talleres de Tafí Viejo y fue previamente campeón de gimnasia artística.
Con la clasificación y la invitación asegurada para defender su corona regional el próximo año, el ajedredista tucumano reafirma su ambición de continuar escalando en las competencias nacionales con el objetivo de convertirse en Gran Maestro y representar a la Selección argentina en la elite mundial.
