El caballo número cuatro se impuso en la edición 71 de la tradicional competencia del Hipódromo de Tucumán. Definió la carrera en los últimos 200 metros y celebró junto al jockey cordobés Marcelo Quinteros.
Ante una multitud de más de 30.000 personas, Thor Medina se consagró ganador de la edición 71 del Gran Premio Batalla de Tucumán, una de las competencias más importantes del calendario hípico del interior del país.
La carrera tuvo a Travel Pass como protagonista en los primeros metros, seguido de cerca por Ecográfico Rim, mientras Thor Medina se mantenía entre los puestos de vanguardia.
Con el avance de los 2.200 metros, el ejemplar preparado en Río Cuarto comenzó a ganar posiciones y llegó a la recta final entre los principales candidatos a quedarse con la prueba.
Definió todo en los últimos 200 metros
La definición llegó sobre el cierre. En los últimos 200 metros, Thor Medina aceleró y logró despegarse de sus principales perseguidores para mantener la ventaja hasta cruzar el disco.
Suffok y Endorray intentaron descontar en los metros finales, pero no pudieron evitar el triunfo del caballo número cuatro, que terminó celebrando ante la multitud que colmó el Hipódromo tucumano.
La emoción de Marcelo Quinteros
El triunfo tuvo como protagonista al jockey cordobés Marcelo Quinteros, quien ya había conseguido otra victoria durante la jornada.
“Fue una alegría y una emoción terrible en esta carrera”, expresó después de la competencia.
Quinteros explicó que dejó correr al caballo durante el recorrido y que, al ingresar en la recta final, Thor Medina respondió de la manera esperada: “Arrancó y ganó muy fácil”.
El jockey también destacó el acompañamiento del público y contó que no pudo contener las lágrimas durante el desfile posterior a la carrera, debido a la reacción de los espectadores.
Llegó desde Buenos Aires para correr el Batalla
Thor Medina había llegado desde Buenos Aires especialmente para participar del Gran Premio Batalla de Tucumán. Entre sus antecedentes se encontraba una victoria de Grupo 1 y una participación como representante argentino en el Latinoamericano.
Martín Carezzana, uno de sus entrenadores, valoró el trabajo realizado para que el caballo llegara en condiciones a la competencia.
“No es fácil. Gracias a Dios, se dio”, expresó luego de la victoria.
Su padre, Sergio Carezzana, también celebró el resultado y remarcó la importancia que tiene la tradicional carrera tucumana dentro del calendario nacional.
“Es una de las carreras más importantes del interior del país”, sostuvo.
El triunfo fue celebrado por una numerosa delegación llegada desde Río Cuarto, donde Thor Medina estaba al cuidado de los Carezzana, además de sus propietarios.
Durante la ceremonia de premiación, Freddy Torelli, uno de los dueños del ejemplar, recibió el trofeo que coronó una jornada multitudinaria en el Hipódromo de Tucumán.
El crecimiento de la competencia y el nivel de los ejemplares participantes también volvieron a poner sobre la mesa la posibilidad de que el Gran Premio Batalla de Tucumán pueda alcanzar en el futuro una mayor jerarquía dentro del circuito hípico internacional.
