El uso del dinero en efectivo continúa perdiendo protagonismo en la Argentina. Según el estudio “The State of Digitization and Financial Inclusion Study 2026”, elaborado por Mastercard, el 79% de los argentinos ya utiliza medios de pago digitales de forma habitual, impulsando un cambio profundo en los hábitos de consumo y administración del dinero.
Las billeteras virtuales encabezan esta transformación. El informe revela que el 70% de la población las utilizó durante el último semestre, superando ampliamente al efectivo, que quedó relegado al 52%, y también a las tarjetas de débito (51%) y crédito (34%). Además, el 75% de los usuarios considera que estas aplicaciones le permiten llevar un mejor control de sus gastos diarios.
En el contexto regional, Argentina se ubica entre los países con mayor adopción de pagos digitales. Con un 70% de uso de billeteras virtuales, ocupa el segundo lugar en América Latina, solo detrás de Perú (72%) y por encima de mercados como México, donde predominan las tarjetas de débito.
El avance de estas herramientas también se refleja en la vida cotidiana. El 42% de los usuarios ya paga el transporte público con el celular o tarjetas sin contacto, mientras que el 40% utiliza medios digitales para comprar en comercios de cercanía y el 38% para abonar en bares y restaurantes. Asimismo, el 47% prefiere enviar dinero a familiares o amigos mediante aplicaciones, muy por encima de las transferencias bancarias tradicionales (15%) o del uso de efectivo (11%).
Pese al crecimiento sostenido de los pagos electrónicos, el estudio señala que todavía existen desafíos. El 84% de los argentinos considera que más comercios deberían aceptar pagos digitales para facilitar las transacciones. Además, aunque la mayoría domina el uso de tarjetas y billeteras virtuales, el conocimiento disminuye cuando se trata de productos financieros tradicionales: solo el 47% afirma comprender el funcionamiento de una caja de ahorro y apenas el 33% el de una cuenta corriente.
Desde Mastercard destacaron que los pagos digitales ya forman parte de la rutina diaria de millones de personas y señalaron que el próximo desafío será seguir ampliando la aceptación de estos medios y ofrecer experiencias cada vez más simples, seguras y accesibles para los usuarios.
