A más de cuatro décadas de la guerra y tras 193 años de disputa diplomática, un excombatiente argentino presentó una propuesta inédita para intentar destrabar el conflicto por las Islas Malvinas. Se trata de Alejandro Diego, veterano de la guerra de 1982, quien expuso en la Universidad de Manchester un proyecto basado en soberanía compartida entre Argentina y el Reino Unido, con las islas convertidas en una provincia autónoma y con representación parlamentaria propia.
La iniciativa fue presentada durante la “44 Falkland/Malvinas Conflict Conference” y busca abrir una nueva instancia de debate sobre uno de los temas más sensibles de la política exterior argentina.
“En 193 años de buscar el todo, no tenemos nada”, resumió Diego al explicar el espíritu de su propuesta, que intenta contemplar tanto el reclamo histórico argentino como los intereses de los habitantes isleños.
Una provincia autónoma con representación en el Congreso
El proyecto plantea que las Islas Malvinas mantengan un amplio grado de autonomía institucional, respetando el idioma, la moneda y el modo de vida de los isleños, pero integrándose políticamente a la Argentina mediante un esquema especial.
Según explicó el excombatiente, la idea contempla que Malvinas tenga representación parlamentaria propia, con tres senadores y tres diputados nacionales.
“Las provincias argentinas actuales fueron anexadas en algún momento de la historia, pero conservan autonomía. Esa figura podría aplicarse en Malvinas”, sostuvo.
Además, planteó que cualquier acuerdo debería garantizar explícitamente los derechos adquiridos de los isleños y el respeto a la propiedad privada y a sus actividades económicas.
El peso de la experiencia en la guerra
Durante una extensa entrevista, Diego relató cómo fue cambiando su visión sobre el conflicto desde su participación en la guerra hasta la actualidad.

Recordó que llegó a las islas en abril de 1982 convencido de la consigna “Las Malvinas son argentinas”, aunque confesó que rápidamente percibió que se trataba de un territorio culturalmente distinto.
“Cuando empecé a enterrar amigos, ahí sentí que eran argentinas por ellos”, expresó.
El veterano contó además que años después, al regresar a las islas, comenzó a replantearse la necesidad de encontrar una solución definitiva que contemple también a quienes viven allí.
Según explicó, tres experiencias personales marcaron profundamente su postura: las conversaciones con otro excombatiente argentino y con un isleño que habían matado durante la guerra, y un episodio que describió como “místico” junto a la tumba de un amigo caído en combate.
Estados Unidos como mediador internacional
Uno de los puntos más llamativos de la propuesta es la incorporación de Estados Unidos como mediador internacional para facilitar un eventual acuerdo entre Buenos Aires y Londres.
Diego sostuvo que Washington tendría capacidad de sentar a ambas partes en una misma mesa y afirmó que la estabilidad del Atlántico Sur se volvió estratégica en el actual escenario geopolítico mundial.
“Estados Unidos necesita garantizar el control occidental del Atlántico Sur frente al avance de China”, argumentó.
También consideró que el contexto político actual podría abrir una oportunidad inédita para avanzar en negociaciones de fondo.
“Los isleños no confían en Argentina”
El veterano reconoció que el principal obstáculo sigue siendo la desconfianza de los habitantes de las islas hacia la Argentina, producto de la guerra de 1982 y del conflicto histórico.
“Ellos dicen ‘no trust’, no hay confianza”, explicó.
Sin embargo, aseguró haber mantenido conversaciones con isleños que consideran su propuesta “inteligente y disruptiva”, aunque admitió que la sola mención de Argentina sigue generando rechazo en parte de la población local.
Diego considera que el debate debe instalarse gradualmente y propone incluso someter cualquier eventual acuerdo a un referéndum popular, tomando como antecedente la consulta realizada en 1984 por el conflicto del Beagle con Chile.
El sueño de las tres banderas
Sobre el final de su exposición, el excombatiente aseguró que ya hizo llegar su idea al presidente Javier Milei y afirmó que mantiene expectativas de que el tema pueda avanzar en los próximos años.
“Mi sueño es honrar a los veteranos haciendo que en las islas flamee la bandera argentina junto a la de Malvinas y la del Reino Unido”, expresó.
“Quiero que estén las tres banderas antes de que muera el último veterano”, concluyó.
