La FIFA oficializó el esquema de compensación económica para los clubes que aporten futbolistas al Mundial 2026 y varios equipos del fútbol argentino ya comenzaron a sacar cuentas. El organismo confirmó que abonará US$ 11.000 por día por cada jugador convocado a la Copa del Mundo.
El monto se contabilizará desde el inicio de la preparación oficial de las selecciones, por lo que cada futbolista representará un ingreso mínimo cercano a los US$ 150.000 para su club. En el contexto económico actual del fútbol argentino, la cifra aparece como un ingreso significativo para las instituciones.
Entre los equipos de la Liga Profesional, River es el que podría recibir la suma más importante. El conjunto de Núñez cuenta con varios futbolistas que habitualmente integran convocatorias internacionales, entre ellos Marcos Acuña, Gonzalo Montiel, Matías Viña, Kevin Castaño, Juan Fernando Quintero y Kendry Páez. Con ese panorama, el club tendría asegurado un ingreso cercano a los US$ 900.000.
Boca también aparece entre los principales beneficiados. Leandro Paredes, Adam Bareiro y Ángel Romero tienen chances concretas de disputar la Copa del Mundo con sus respectivas selecciones, lo que le permitiría al club de La Ribera recibir alrededor de US$ 450.000.
La cifra podría incrementarse de acuerdo al rendimiento de las selecciones en el torneo. FIFA estableció pagos adicionales para los clubes cuyos futbolistas avancen a instancias decisivas. En caso de llegar a la final, cada jugador generará aproximadamente US$ 242.000 extra para su institución.
Además de River y Boca, otros equipos argentinos también percibirían ingresos por la participación de sus futbolistas en el certamen. Rosario Central podría recibir dinero por Agustín Sández y Jaminton Campaz; Huracán, por Hernán Galíndez y Jordy Caicedo; Lanús, por José María Canale; Independiente Rivadavia, por Alex Arce; Estudiantes, por Fernando Muslera; y San Lorenzo, por Orlando Gill.
La expectativa ahora está puesta en las listas preliminares y definitivas de cada selección. Algunos futbolistas que aparecen como alternativas podrían aumentar aún más los ingresos de sus clubes si finalmente son convocados al Mundial que se disputará en Estados Unidos, México y Canadá.
