El Papa León XIV mantuvo una reunión privada en el Vaticano con referentes de la Asociación Internacional de Exorcistas, quienes alertaron sobre un preocupante crecimiento del ocultismo, el esoterismo y el satanismo en distintas partes del mundo.
Durante el encuentro, el obispo Karel Orlita y el padre Francesco Bamonte, presidente y vicepresidente de la entidad, presentaron un informe en el que advirtieron sobre el “gran sufrimiento” que, según sostienen, generan estas prácticas en los fieles. En ese marco, solicitaron al pontífice que cada diócesis cuente con uno o más sacerdotes exorcistas debidamente formados para atender este tipo de situaciones.
Además, los especialistas plantearon la necesidad de reforzar la formación dentro de la Iglesia. Entre las propuestas, destacaron la incorporación de contenidos sobre la existencia y actividad del mundo demoníaco en los seminarios, la capacitación específica para obispos recién designados y la preparación obligatoria para sacerdotes que asuman el ministerio del exorcismo. Bamonte advirtió que la falta de preparación deja a los creyentes “sin defensa ante graves ataques espirituales”.
Como parte del encuentro, la asociación entregó al Papa un documento titulado “Directrices para el Ministerio del Exorcismo” junto con una imagen de San Miguel Arcángel. El pontífice, por su parte, señaló que conoce y valora la labor del recordado exorcista Gabriele Amorth, fundador de la organización.
La reunión se da en un contexto en el que, según los exorcistas, crece la demanda de este tipo de intervenciones, lo que abre un debate dentro de la Iglesia sobre la necesidad de actualizar y fortalecer la respuesta pastoral frente a fenómenos que consideran en expansión a nivel global.
